Pasa hasta en los equipos más ganadores del mundo. Nadie está exento, a cualquiera le pueda tocar. En España aseguran que Pep Guardiola perdió la paciencia con Piqué por su nivel futbolístico y lo que hace en el ámbito privado que termina rebotando en todos los medios.
La primera advertencia, cuentan en el diario Marca, fue cuando hizo público su romance con la cantante colombiana Shakira. Sin embargo, durante esta temporada se fueron dando distintos sucesos que hicieron enojar al entrenador del Barcelona, y que se han potenciado por su rendimiento adentro del campo de juego. El defensor central fue señalado como el responsable de los tres goles de Osasuna el último fin de semana.
A través de diferentes acciones, Guardiola le ha marcado la cancha a Piqué. El pasado 23 de noviembre del año pasado lo dejó afuera del importante partido que el Barcelona jugó en Milan. Luego lo convocó para jugar en un equipo plagado de suplentes frente al BATE Borisov.
A Pep le molestó, también, que se hiciera amonestar ante el Rayo Vallecano, forzando la quinta amarilla, para llegar limpio frente al Real Madrid. No solo se lo hizo saber, sino que lo mantuvo trabajando toda la semana con los suplentes.
La gota que rebalsó el vaso se dio esta semana. Primero aparecieron unas fotos suyas corriendo en karting, sabiendo que los deportes de riesgo están prohibidos y que en el verano ya había hecho rafting y ski acuático. Su mal partido en Pamplona y su llegada tarde al entrenamiento por un pequeño accidente de tránsito, donde un colectivo le arrancó la puerta del auto, terminaron con la paciencia del entrenador.
Según cuenta Marca, Manel Estiarte, mano derecha de Guardiola fuera del campo de juego, se reunió 20 minutos con el padre de Piqué y le hizo saber el enojo del técnico y la necesidad de que el futbolista revierta sus conductas.
