«La decisión del cuerpo técnico la respaldamos como grupo. Estamos a muerte con lo que él (Borghi) decida, porque es el cabecilla de esto«, dijo el arquero a medios chilenos en Montevideo, donde ayer Chile cayó por 4-0 frente a Uruguay.
Con esta declaración, queda claro que el plantel chileno está fracturado por el escándalo que afecta cinco futbolistas fundamentales para el equipo: Jorge Valdivia, Arturo Vidal, Jean Beausejour, Gonzalo Jara y Carlos Carmona, quienes acusaron a Borghi de mentir y de tener un comportamiento poco profesional por exponerlos públicamente.
Luego de la durísima caída ante Uruguay, Bravo fue consultado sobre si estaba dolido por las declaraciones de sus compañeros sancionados y respondió: «La verdad, no me dolió, me dio gusto escucharlos. Quiero felicitarlos por enfrentar el problema, que no es menor«. Pero como esta palabras generaron malentendidos, el arquero de la Real Sociedad salió a aclarar que había sido absolutamente irónico.
Bravo reconoció que sus cinco compañeros no cumplieron las normas de comportamiento y llamó a superar el episodio, que ha enrarecido el ambiente alrededor de la Roja: «Las normas no se cumplieron (…) El tema ya está cerrado, la gente falló en un acto que no esperábamos y respaldo a Claudio (Borghi) más que nunca”.
La selección de Chile regresará esta tarde a Santiago, donde empezará a preparar el partido del próximo martes frente a Paraguay, en las eliminatorias sudamericanas de clasificación al Mundial de Brasil 2014.
