Después del resonante triunfo de Sebástien Ogier en Alsacia el pasado fin de semana, ayudado por el temprano abandono de su compañero de equipo y también local Sebástien Loeb, más la exclusión de Petter Solberg por no dar con el peso de su Citroën, las conjeturas sobre el futuro de los protagonistas empiezan a intensificarse aún más.
En la previa a esta competencia, Malcolm Wilson, director general del equipo Ford, dejó entrever sus intenciones de contar con Ogier para que conduzca el Ford Fiesta RS WRC oficial en la temporada 2012 junto al finlandés Jari-Matti Latvala, que tiene un año más firmado que lo liga a las huestes del Óvalo.
El pre acuerdo en principio sería por tres años y se oficializaría a fines de año, luego de las fechas en Cataluña y Gales, y el francés finalmente dejaría la escudería campeona, con la que cosechó muy buenos resultados y le permitió obtener el status de piloto estrella, en lucha con su coequiper, el heptacampeón del Rally Mundial Sebástien Loeb.
Tal decisión le allana el camino a Petter Solberg, quien sería el encargado de sustituir a Ogier en la segunda plaza al volante del Citroën DS3 WRC oficial. De esta manera, Citroën Racing contaría con una dupla temible con Loeb y Solberg para encarar el próximo calendario, que se iniciará con el Rally de Montecarlo a mediados del mes de enero del año próximo.
El más perjudicado en esta danza de nombres y con un descenso considerable en sus aspiraciones a futuro es Mikko Hirvonen, que pese a tener grandes chances de luchar por el título de pilotos en el WRC 2011 sería reemplazado en el plantel de Ford por el mencionado Ogier. Sus posibilidades giran en torno a Volkswagen, donde podría ser piloto de pruebas para el flamante Polo R WRC y acompañaría a Kris Nissen y Carlos Sainz en esta nueva incursión.
El MINI WRC Team intentará mantener su formación actual, con el español Daniel Sordo, y el inglés Kris Meeke para continuar desarrollando el John Cooper Works WRC pensando en 2012. Una probable incorporación es la del ganador del Dakar 2011, el príncipe qatarí Nasser Al-Attiyah, que iría con Citroën DS3 WRC y bajo el auspicio del Barwa WRT.
