La selección inglesa va de escándalo en escándalo en el Mundial de Rugby. Primero fue el capitán del equipo, el propio Mike Tindall (recién casado con Zara Phillips, la nieta de la reina Isabel), que fue visto en una sospechosa actitud con una rubia en un bar. Ahora, tres compañeros suyos fueron denunciados por la empleada del hotel donde se hospedan los jugadores de La Rosa por haberla “encerrado y humillado” en una habitación.
Annabel Newton, una empleada de 23 años, aseguró que James Haskell, Dylan Hartley y Chris Ashton la llamaron a la habitación con un walkie-takie que la habían robado. Una vez allí, mientras uno de ellos la filmaba, otro le pidió un “beso australiano”. Al parecer, cuando ella preguntó de qué se trataba, le aclararon que se referían a sexo oral, informó el Mirror.
“Sin duda se estaban riendo de mí. Me trataron sin ningún respeto”, dijo Newton, quien le contó lo sucedido al gerente del hotel entre lágrimas. Martin Johnson, técnico de Inglaterra, se enteró de lo sucedido y habló con los jugadores para que le pidieras disculpas. Pero Haskell, Hartley y Ashton no convencieron a Annabel. “Eso fue ocho días después del incidente y no fue suficiente”, dijo ella.
Newton acudió a un abogado, quien se puso en contacto con la federación inglesa de rugby. “Estoy enojada y avergonzada y ahora deberé dejar mi trabajo. Seguiré con mi vida y completaré mis estudios para ser maestra”, aseguró.
“Es el tipo de cosas que ya habíamos hablado, pero ellos también se han disculpado al comprender que se habían pasado de la raya. Esto no es bueno para la imagen de Inglaterra“, dijo, por su parte, el entrenador inglés, que ya prepara a su equipo para el choque de cuartos de final ante Francia.
