Boca se prepara en las instalaciones del Atlético Paranaense de Brasil para una nueva temporada del fútbol argentino, que le será exigente porque no puede volver a fallar y deberá aparecer en la pelea por el título de campeón. Esto, ya sin la presencia del retirado Martín Palermo y con la ilusión a cuestas de su sucesor, Lucas Viatri.
En diálogo con Radio La Red, expresó que «Martín va a estar siempre en la cabeza y en el corazón de los hinchas de Boca, también en el mío porque es mi ídolo, pero estoy contento porque llegó mi momento«.
En principio, el delantero será la referencia de Boca en el frente de ataque, al menos en el arranque del Torneo Apertura, y todavía no se sabe por quién será acompañado: Pablo Mouche o Darío Cvitanich. «A uno siempre le gusta que venga el técnico y le diga ´vas a jugar´, pero la vamos a tener que pelear todos«, manifestó.
Además, se refirió a aquella famosa frase que pronunció («Si viene Silva yo me voy a la mierda») al enterarse de la posible transferencia del punta uruguayo al club: «Lo dije más que nada para joder, no era tan así. No tengo nada contra él, es un gran jugador, pero esperé mucho esta oportunidad y quería que fuera para mí«.
Por último, sobre el flaco promedio del descenso con el que arrancarán la temporada, opinó que no le da importancia. «Yo siempre miro para salir campeón, no miro otras tablas«.
