
Omar Asad desembarcó finalmente en Boedo y hoy llegó el día en que se calzó el buzo azulgrana y fue presentado como nuevo entrenador de San Lorenzo, tras firmar su vínculo por un año.
Ante la presencia del presidente del club, Carlos Abdo, y uno de los máximos referentes de la institución, Héctor “Bambino” Veira, el Turco admitió ser consciente de que se tiene que «ganar con trabajo el respeto del hincha».
«Sé que me tengo que ganar con trabajo el respeto del hincha y de esa manera empezar a tejer mi historia acá», expresó quien la próxima semana dirigirá su primer entrenamiento al frente del equipo para debutar ante Quilmes por la penúltima fecha del torneo Clausura.
El flamante DT del Ciclón indicó también que está ante «una responsabilidad muy grande y un desafío enorme».
«Me juego mucho, sé que mi apellido con Vélez va a estar ligado por siempre. Pero quiero aclararlo por primera y única vez: yo soy Omar Asad gracias a Vélez y le estoy agradecido eternamente al club, pero ahora me debo profesionalmente a San Lorenzo», expresó el técnico que viene de dirigir al Emelec de Ecuador, del cual no tuvo una buena salida.
En ese sentido, Asad confesó: «Quedó claro que San Lorenzo me iba a esperar a que me desvincule de Emelec y mientras tanto se generó una polémica que se terminó ayer».
«En un mes y medio yo no hablé. Tengo muchas cosas para decir, futbolísticas y extrafutbolísticas. Fui rehén, estuve preso, pero hoy no quiero hablar, lo voy a ir haciendo durante la semana», adelantó.
Respecto a la llegada de refuerzos, el Turco remarcó que sólo fortalecerá «puestos clave», al mismo tiempo que dijo que intentará trabajar más que nada en el aspecto anímico del equipo, porque «si no estás bien de la terraza sos boleta».
Además, anticipó que tendrá en cuenta a las inferiores, que su esquema preferido es el 4-3-1-2 y que buscará formar «un equipo protagonista, que vaya al frente, ofensivo, que tenga sorpresa, ganador, con mucha dinámica y juego asociado, y que tengamos la pelota».
Con el tiempo se verán los resultados, mientras tanto, el futuro para próspero