
«Hay que llevar las cosas al ámbito dela Justicia», opinó Toia tras las acusaciones públicas que hizo Ruiz, casi calcadas a las que había lanzado en diciembre del año pasado cuando fue desafectado como árbitro en una purga del Colegio de Árbitros que presidente Julio Grondona y cuyo vice es el ex referí internacional Francisco Lamolina.
Ruiz, según una entrevista que publicó el diario Libre, refirió que el juez Pablo Lunati, quien dirige en Primera División «en cuatro años se puso cinco negocios, tiene una franquicia de 100 mil dólares, una cupé BMW de 70 mil y un futuro hecho, y encima ahora se preocupa por lavar su imagen. No entiendo por qué Grondona lo banca a Lunati».
Pero también acusó que el último título local de Boca y los últimos ascensos de San Martín de Tucumán y Chacarita estuvieron manchados, y que a Rosario Central lo mandaron ala B Nacional.
Al ser consultado por radio Cooperativa sobre si había corrupción en el arbitraje, Toia respondió: «No duermo con los árbitros, creo que salir a hablar y tirar todo un manto de sospechas sobre el arbitraje no sirve para nada».
Al respecto, Ruiz sostuvo que «existen árbitros que meten jugadores en los clubes con la condición de no expulsarlos o amonestarlos. Yo metí a Félix Décima en San Martín de Tucumán y me quedaron debiendo 10 mil pesos».
Las afirmaciones de Ruiz se suman a la denuncia que formalizó el árbitro Marcelo Arredondo, dela Ligade General Pico, contra el ex arbitro Gustavo Bassi, actual asesor del Colegio arbitral.
La acusación formalizada horas atrás refiere a un hecho ocurrido el año pasado en el que cuenta que Bassi lo llamó para recordarle que Juventud Unida Universitario «hizo un esfuerzo económico muy grande» poco antes de dirigir a ese equipo puntano ante Deportivo Maipú de Mendoza. Arredondo dijo en la denuncia escrita que se sintió presionado por Bassi, quien consideró extraño que la denuncia haya sido realizada casi un año después.