Lo reveló hace poco en Chile, entrevistado en el tradicional programa “Zoom Deportivo” que transmite la TV de ese país. Hasta ese momento, el Beto Acosta se guardaba el diagnóstico que un médico le hiciera hace seis meses: cáncer de tiroides. “Cuando me lo dice el doctor fue el peor momento que pude pasar. Se me cayeron los brazos y me dije: ¿Qué es esto?”, contó.
“Era un tumor de tiroides, una operación que me sacaron toda la tiroides“, comenzó contando el ex goleador de San Lorenzo en la entrevista, motivada por el gran recuerdo que dejó en Chile jugando con la casaca de la Universidad Católica.
Hoy, Acosta se sigue recuperando en su casa de Pilar, mientras se somete a un tratamiento que como siempre tratándose de una enfermedad oncológica implica vivir experiencias muy duras como la que él mismo recordó en la entrevista: “Pase una semana solo, aislado, por un tratamiento de yodo radioactivo”.
Si bien hoy tiene la valentía de enfrentar este momento y hacerlo público, el Beto reconoció que ello no le resultó nada fácil: “Fue una decisión mía que no trascendiera, porque la verdad es que era para guardarlo conmigo. En un segundo te cambia la vida. Yo estaba bien y por un chequeo para jugar al fútbol me sale esto”.
Ya en franco camino hacia su recuperación, el otrora nueve de Unión, San Lorenzo y Boca rescata una enseñanza de lo que le tocó vivir en los últimos seis meses: “Estas cosas te obligan a abrir la cabeza y entender realmente las cosas importantes que hay en la vida”.
