
Pablo Vázquez, a los 26 minutos del primer tiempo, y Pablo Garnier, a los 37 del segundo, pusieron dos veces en ventaja al conjunto cervecero.
Sin embargo, a poco más de 15 minutos para el cierre del encuentro, Lisandro López le dio un aire de esperanza al conjunto dirigido por Gustavo Alfaro y puso el 1-2. La ilusión del empate se hizo realidad en tiempo adicionado, cuando Mauro Obolo se la bajó a Luciano Leguizamón y el goleador decretó el 2-2.
El equipo de Caruso Lombardi terminó con toda la bronca por no poder conseguir lo que hubiese significado su primera victoria en el campeonato. Además, sigue último en la tabla de posiciones y en los promedios, ubicándolo en zona de descenso directo.
Al término del encuentro se produjeron graves incidentes, cuando hinchas cerveceros agredieron a piedrazos a los simpatizantes del conjunto local.
Desde las adyacencias de la estación Sarandí del Ferrocarril Roca, los hinchas quilmeños agredieron a los de Arsenal que permanecían en la tribuna popular, lanzándoles piedras y demás objetos contundentes.
En tanto, la Policía logró despejar rápidamente el lugar disparando balas de goma y gases lacrimógenos.