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El principal acusado por la AMIA desafía a la Justicia y apunta al Gobierno

Moshen Rabbani está prófugo y con pedido de captura internacional por el atentado. Hoy habló en el programa de radio del piquetero oficialista Luis D'Elía, ratificó su negativa a comparecer ante la Justicia y advirtió: "El gobierno argentino debe dejar los rumores contra Irán"

Moshen Rabbani, uno de los principales acusados por el atentado terrorista a la sede de la Amia, habló desde Irán en el programa que el piquetero Luis D’Elía tiene en radio Cooperativa, desmintió su presencia en Brasil, desafió a la Justicia argentina, y le «pidió» al gobierno que deje de lado «los rumores contra Irán y contra el mundo islámico».

Rabbani negó que haya estado en Brasil, tal como lo habían determinado informes de inteligencia de Interpol que llegaron al fiscal Alberto Nisman, y que fue su hermano el que estuvo de visita en ese país. De todas formas, admitió que «la influencia de la república islámica en la zona es mucha, y la gente en Latinoamérica siente hermandad con nosotros. Cuando rompemos con Estados Unidos nos acercamos mucho a Argentina, y ahora a Brasil. Por eso quieren romper nuestras relaciones. Estamos comprando mucho a Argentina y Brasil. Mi hermano estuvo en Brasil el año pasado, en Curitiba, invitado por los musulmanes en Brasil».

El piquetero Luis D’Elía durante todo el reportaje resaltó que el acusado por el ataque estaba en “su casa de Qom, en Irán” y que estaba dando clases en una universidad. La insistencia del dirigente social alineado con el kirchnerismo apunta a desprestigiar los últimos reportes de inteligencia internacional sobre viajes de iraníes a Brasil y otros países de la región. Esos informes también trascendieron en WikiLeaks, el sitio de filtraciones de información diplomática y de inteligencia de los EEUU.

En todo momento, D’Elía cuestionó tanto al fiscal Nisman, como a la Justicia y al resto de los sectores que señalan el rechazo que tiene la República Islámica de Irán de presentarse a dar explicaciones frente a las acusaciones firmes que hay en los tribuna los tribunales argentinos sobre supuestos vínculos con grupos extremistas y terroristas.

Rabbani fue incluido dentro de la lista de acusados de perpetrar el atentado. Pero en noviembre de 2006, el juez federal que investiga el hecho, Rodolfo Canicoba Corral, consideró que el rol que había tenido el clérigo era diferente al de los otros. El magistrado, en línea con lo que había planteado el fiscal Alberto Nisman consideró que Rabbani fue el organizador, el cerebro del irracional ataque terrorista.

Incluso las propias autoridades de Interpol dieron crédito a las acusaciones y dictaron una normativa para que el caso Rabbani sea tratado como el de los criminales más peligrosos del mundo: si una Policía nacional toma conocimiento de la presencia de Rabbani en su país debe inmediatamente detenerlo y enviarlo a la Argentina.

«A la persona que acusan debe presentar pruebas. Y no hay ninguna prueba contra Irán ni contra nadie, y las personas que son los culpables están sueltos, que son quienes antes estaban en el Estado. Nosotros habíamos condenado el atentado, habíamos dicho que no teníamos motivo para hacerlo, porque nos estábamos instalando en Argentina con negocios», afirmó.

Pero Rabbani no sólo apuntó contra la Justicia, sino que también se tomó el tiempo de «enviarle» un mensaje al gobierno argentino. «El futuro es de los pueblos, y el gobierno argentino debe dejar de lado los rumores contra Irán y contra la república islámica«, señaló el iraní.