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«Sería un honor jugar la Copa»

Tras ser considerados como uno de los candidatos para reemplazar a Japón, en Costa Rica mostraron interés por participar en el torneo continental; "La Volpe ya me dio el OK", dijo Eduardo Li, presidente de la federación.

Desde que Japón anunció oficialmente que no participará de la Copa América, varios equipos sonaron para reemplazarlo. En las últimas horas, un seleccionado tomó más protagonismo: Costa Rica. Sin embargo, el presidente de la Federación, Eduardo Li, avisó,  que no recibieron la invitación oficial de la Confederación Sudamericana de Fútbol, pero que «sería un honor participar» del certamen continental.

«Sería un honor estar en la Copa América. Nos daría la posibilidad de jugar un certamen donde hay un nivel de excelencia», sostuvo el máximo responsable del fútbol costarricense.

Actualmente, el objetivo principal de la selección de Costa Rica es la Copa de Oro de la Concacaf (el equivalente a la Copa América, en América del Norte), que se disputará del 5 al 25 de junio, una semana antes del inicio del certamen continental en la Argentina. Sin embargo, para Li, de formalizarse la invitación, le darían la misma importancia a ambos torneos. «Ahora, la Copa de Oro es el objetivo, pero de jugar la Copa América, nos prepararíamos de la mejor manera», explicó.

No obstante, al igual que México, quien disputará la Copa América con un seleccionado sub 23, porque los equipos no le ceden los jugadores para ambos torneos, Costa Rica tendría problemas para conformar la lista de nombres que viajarían a la Argentina. De todas formas, Li es optimista y cree que presentarán al mejor equipo posible. «Buscaríamos repetir el mismo equipo que en la Copa de Oro, pero habría que ver que pasa con los jugadores que actúan en el extranjero», señaló.

Por último, el presidente de la Federación de Fútbol de Costa Rica aseguró que ya tiene el «OK» del técnico de los Ticos, Ricardo La Volpe. «Le comenté a La Volpe que existe la posibilidad de jugar la Copa América y me dijo que él estaría dispuesto», contó.

Fuente: La Nación