
Para Silva, si Blatter acepta su proposición, «se convencerá de que Brasil va a realizar un gran Mundial». De todos modos, reconoció su preocupación con los proyectos de infraestructura de transportes; en especial en el capítulo de la modernización de los aeropuertos, lo que supone la mayor preocupación para las autoridades brasileñas.
En ese sentido, el ministro consideró que «el 70 por ciento de los proyectos de movilidad tienen que empezar en 2011. Existe un cronograma y el inicio de esas obras será fundamental para el éxito del Mundial».
La respuesta de Silva se produjo unas horas después de que Blatter asegurase en una rueda de prensa que Brasil estába demorado en comparación a Sudáfrica en el mismo periodo, a tres años del inicio del Mundial. Y advirtiera que, si no se aceleran de forma significativa, «se corre el riesgo» de que ni Río de Janeiro ni Sao Paulo puedan organizar partidos.