
Juan Carlos Crespi ratificó hoy su renuncia como vicepresidente de Boca Juniors al sostener que en los últimos tres años la actual conducción le hizo “mucho daño” al club, más allá de que sus pares de Comisión Directiva esperan que cuando retorne del exterior revierta su decisión, que parece irreversible.
“Estoy mal porque uno tiene que tomar decisiones que no le gustan y porque Boca es mi vida. Presenté mi renuncia porque le hicimos mucho daño a Boca y las agresiones del domingo fue lo que rebalsó el vaso”, manifestó Crespi por TyC Sports desde Nueva Jersey, donde integra la delegación del seleccionado argentino que enfrentará el próximo sábado a los Estados Unidos.
El dirigente aseguró además que la agresión que recibió el plantel tras la derrota con Olimpo estuvo “preparada” y dijo que los jugadores no se merecían que los traten de “ladrones”.
“Uno puede criticar el rendimiento, pero es muy feo escuchar lo que se escuchó. Eso fue lo que rebalsó el vaso y creo que pudo haber sido insinuado dentro de la política de Boca”, agregó Crespi.
“Acá se cometieron muchos errores y somos todos culpables“, resaltó el dirigente del fútbol argentino. Crespi negó que su renuncia a la Comisión Directiva de Boca tenga como trampolín comenzar a hacer una campaña electoral para las próximas elecciones del club y postularse como presidente.
“Boca no es un partido político, es un club. El socio sabe si Crespi es bueno o malo y no me hace falta pintar paredes para que me conozcan”, expresó. En tanto, en Boca se abrió un compás de espera hasta que Crespi retorne de Estados Unidos, a modo a que el dirigente de marcha atrás a su decisión.
El presidente Jorge Ameal y el vice primero, José Beraldi, le pidieron a Crespi que medite por más tiempo su determinación para volver a hablar después de su retorno, aunque en principio la decisión del renunciante sigue muy firme.
Fuente: DyN