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La casa está en orden

En la vuelta al Ciudad de La Plata, Estudiantes se recuperó de la goleada sufrida en el debut ante Cruzeiro, aunque debió trabajar bastante para ganarle por 1-0 al Tolima. El gol lo hizo el Pitu Barrientos, de tiro libre.

Otra vez de local cerca de casa, otro triunfo. Le salió bien a Estudiantes la noche de la reapertura oficial del Estadio Ciudad de La Plata, porque el 1-0 sobre Deportes Tolima le alcanzó para recuperarse de un debut fallido y enderezar el rumbo en el grupo 7 de la Copa Libertadores.

La casa está en orden. El Pincha ganó y las chances de avanzar a los octavos de final, ésas que parecían nublarse con la goleada sufrida ante Cruzeiro (0-5), están intactas gracias al tiro libre de Pablo Barrientos que se desvió en la barrera para convertirse en el único gol del partido, justo cuando se moría el primer tiempo.

Antes de esa caricia de zurda del Pitu, el equipo local volvió a mostrar la impronta que le dio Eduardo Berizzo. Ya no le pidan tenencia exhaustiva de la pelota y paciencia para encontrar el gol por decantación. Ahora, los de camiseta roja y blanca van y van, porque tienen el arco de enfrente en la mira. Sin embargo, la fórmula puede ser peligrosa porque se expone al contraataque.

Así le pasó una semana atrás en Brasil y volvió a repetirse anoche frente al ordenado equipo colombiano. Batallador y sin ahorrar pierna fuerte, el Tolima procuró aferrarse al empate que le convenía, pero sin resignarse a animarse si veía la posibilidad.

Por eso, todo lo que tuvo de importante también lo tuvo de sufrida la victoria de Estudiantes, que debió trabajar y mucho para ponerse en ventaja y pasó algún que otro sacudón en el segundo tiempo.

Para entonces ya había perdido a Enzo Pérez, víctima del rigor visitante, y con él la claridad y la profundidad necesarias para liquidar la historia. Encima, a Leandro González no le alcanza con toda su voluntad para contrarrestar tanta mala suerte -estrelló dos tiros en los palos y el arquero le sacó una clara-.

Había que ganar y el Pincha lo hizo. Le costó más de lo que esperaban sus hinchas, que sueñan con repetir la historia de 2009, aunque alcanzó para seguir en carrera. El próximo escollo será Guaraní, en Asunción, el 9 de marzo, y este nuevo Estudiantes intentará confirmar que está vivo como siempre.