·

Crece la tensión: EE.UU. revocó la visa del embajador de Venezuela en Washington

Se trata de Bernardo Alvarez; ya el presidente Hugo Chávez había rechazado la designación del estadounidense Larry Palmer para ese cargo en Caracas

Estados Unidos «revocó» la visa del embajador venezolano en Washington, Bernardo Alvarez, en su primera acción en torno a la disputa diplomática que mantiene con ese país, según indicó hoy el vicecanciller venezolano Temir Porras.

La medida de Washington se produjo pese a que había reiterado horas antes de que es de «interés nacional» mantener buenas relaciones con el país sudamericano.

«Confirmo. USA (Estados Unidos) revocó la visa del Embajador Bernardo Álvarez», anunció el vicecanciller Porras en su cuenta de Twitter @temirporras.

Además, en una nota de prensa enviada por correo electrónico, el Ministerio de Información venezolano confirmó la noticia citando al responsable de la Cancillería, sin precisar más detalles.

Un portavoz del Departamento de Estado, contactado por la agencia AFP en Washington, no pudo confirmar ni desmentir la noticia, puesto que por razones legales el estatuto de una visa no se puede divulgar en Estados Unidos.

Alvarez, que se encuentra de vacaciones en su país, había informado de manera pública un portavoz del departamento de Estado, Mark Toner, en rueda de prensa telefónica.

El origen de esta nueva disputa en la ya tensa relación de Caracas y Washington, surgió a partir de la negativa de Chávez de aceptar la designación de Larry Palmer como embajador estadounidense en Venezuela.

Ayer, Chávez retó a Washington a «cortar relaciones diplomáticas» con su país, si no aceptaban su decisión «irrevocable» de vetar a Palmer.

«Si el gobierno (de Estados Unidos) va a expulsar a nuestro embajador allá, ¡que lo hagan! Que si van a cortar relaciones diplomáticas, ¡que lo hagan!», lanzó Chávez en un acto público.

«Le hemos negado el beneplácito a ese señor (Palmer) y ahora nos amenaza el gobierno de Estados Unidos con que ellos van a tomar represalias. Bueno, que hagan lo que les dé la gana, pero ese señor no vendrá», agregó.

El Departamento de Estado había advertido la semana pasada que habría «consecuencias» ante la actitud de Caracas.

Revocar una visa diplomática, sin embargo, es una medida mucho menos drástica que expulsar a un embajador de un país o cortar totalmente relaciones diplomáticas.

Una visa puede ser concedida de nuevo rápidamente, mientras que reinstaurar a un embajador en su cargo puede conllevar meses de negociaciones.

«Nuestra posición es que seguimos creyendo que es nuestro interés nacional mantener relaciones diplomáticas con Venezuela», había declarado Toner en su rueda de prensa telefónica.

«Lamentamos la decisión del gobierno venezolano de retirar el beneplácito al embajador designado Palmer. Creemos precisamente que porque hay tensión en la relación que es importante mantener comunicación diplomática al más alto nivel», añadió.

A finales de junio, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama nominó a Palmer para sustituir a Patrick Duddy, quien fue designado embajador en Caracas en agosto de 2007. Entre septiembre de 2008 y junio de 2009, abandonó la embajada cuando Estados Unidos y Venezuela retiraron a sus embajadores, en un punto bajo de las relaciones.

En agosto, Chávez anunció públicamente su veto a la nominación de Palmer debido a las respuestas que dio a un cuestionario durante el proceso de ratificación en el Senado, en las que aseguró que en ese país había presencia de las guerrillas colombianas y que las Fuerzas Armadas tenían la moral baja e influencia cubana.

«Para que venga un embajador tiene que respetar a esta patria (…) El indigno sería yo si permitiera que ese señor viniera a Venezuela», dijo Chávez.

Estados Unidos, que diariamente compra a Venezuela casi un millón de barriles de petróleo, reconoce tener con el gobierno de Chávez la «relación más difícil» de toda la región, al punto que no han evidenciado mayores avances desde la llegada al poder de Obama.

Fuente: EFE y AFP