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River, Boca y un pobre presente de cara al Superclásico

Ninguno de los dos puede jactarse de estar mejor que su rival de toda la vida. Ambos perdieron este fin de semana y sostienen como pueden a sus entrenadores. En ese marco se jugará el partido más importante del fútbol argentino. ¿Quiénes pueden sobresalir entre tanta mediocridad?


Esta vez la pregunta cambia. ¿Quién llega peor al Superclásico? Ni River ni Boca pueden jactarse de estar mejor que el rival de toda la vida, dado que naufragan en una intrascendencia y en un vacío futbolístico que de a poco se les va haciendo costumbre.



El partido del martes 16 puede ser la estocada final tanto para Ángel Cappa como para Claudio Borghi, aun cuando parezca que el DT «xeneize» tenga un poco más de aire que su colega.



River le lleva un punto de ventaja a Boca en la tabla de posiciones pero, apretado por el promedio del descenso, busca desesperadamente una salida que a mitad de camino no puede ser otra que un cambio en la dirección técnica.



Hace tiempo que ambos perdieron razones para echarle la culpa a la mala suerte. River ganó (en las primeras fechas) cuando peor jugó y luego cedió algunos puntos por fallos arbitrales. Sin embargo, el mayor déficit sigue siendo la imposibilidad de concretar los fines de semana lo que pregona su entrenador en los entrenamientos. Y hace siete partidos que no gana…



Boca es un equipo ciclotímico que en ningún momento brinda seguridad, lo mismo da si juega en su cancha o sale de visita. Y si primero se discutió el sistema y luego se gestó una ilusión con el regreso de Juan Román Riquelme, ahora se encuentra sumido en un mar de dudas, con la única certeza de que el problema es el del funcionamiento colectivo.



River ya sufre con el promedio y Boca ensaya para empezar a padecerlo en la próxima temporada. Mientras tanto se jugará un Superclásico que puede empezar a definir el futuro de ambos.