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Censo 2010: reiteran que no es obligación dejar entrar a los encuestadores a las casas

El director técnico del Indec remarcó que "no es necesario que el censista ingrese a la vivienda". Las personas pueden responder a través de la mirilla de la puerta si temen ser víctimas de un hecho de inseguridad. Las planillas que circulan por internet no deben entregarse.


(Río Grande, 12 de octubre de 2010) El director técnico del Indec, Norberto Itzcovich, insistió en exhortar a la población a participar del Censo 2010 que se realizará el próximo 27 de octubre, y reiteró que «no es necesario que el censista ingrese a la vivienda».

Itzcovich dijo incluso que los encuestados pueden responder a través «de la mirilla» si temen ser víctimas de un hecho de inseguridad, y aclaró que, a los fines de la realización de la consulta, «si no quiere la gente» recibir al censista, «no hay ningún problema».

«El censista va con su planilla, con su tablita para apoyar, su lápiz, goma de borrar y sacapuntas. Parado en la calle puede perfectamente anotar lo que el entrevistado le contesta», indicó el funcionario. Asimismo, destacó que «van a estar movilizadas ese día todas las fuerzas de seguridad» para prevenir incidentes y «colaborando con las tareas del censo».

El directivo recordó que participarán como censistas «650.000 personas en todo el país», la mayoría de ellas docentes, pero también habrá empleados públicos y, en las villas de emergencia, «miembros de organizaciones de los propios barrios» para coordinar la tarea.

Por otra parte, reiteró que el censo es «totalmente anónimo» y «no se pregunta el apellido de las personas» que contestan, «ni se pide ningún tipo de documentación, ni personal ni de la vivienda».

Itzcovich precisó que el trámite se extiende «diez minutos» si el entrevistado debe responder según la planilla de 35 preguntas básicas, o quince si le toca el formulario ampliado de 67 consultas.

Asimismo, dijo que no es necesario imprimir las planillas que están circulando por internet: «Las válidas son las que están impresas en un papel especial, que hay que llenar con el lápiz que tiene el censista». «Son las que luego se van a leer a través de scanners o lectoras ópticas. Está bien que la gente las mire, que las baje, pero no que las complete: esas no son las que debe llenar el censista, esas planillas no sirven», prosiguió.

Además, sostuvo que no se harán preguntas sobre bienes como el automóvil, peor sí sobre computadoras, «si hay y si la gente sabe manejarlas», como parte de la capacitación de la población.