·

«Hablé con Lionel y tiene ganas de jugar, pero vamos a esperar para hablar con los médicos»

El técnico de la selección argentina, Sergio Batista, condicionó la convocatoria de Lionel Messi para el amistoso con Japón, el 8 de octubre, a la sugerencia de los médicos del Barcelona, tras confirmarse hoy un esguince en el tobillo derecho, pero todo indica que viajará a Tokio aunque no pueda jugar.


El director técnico interino del seleccionado argentino, Sergio Batista, resaltó hoy su virtud de utilizar al crack de Barcelona, Lionel Messi, en el sector de la cancha «donde nació y es feliz».



En una entrevista exclusiva con Télam en el predio de AFA en Ezeiza, el entrenador negó que el rosarino deba ser «el salvador» del equipo, pero le reconoció «condiciones para ser un líder positivo el día de mañana».



Además, consideró que los elogios del delantero sobre su metodología de trabajo representan «un apoyo muy grande» para su confirmación en el cargo.



En el mismo sentido, Batista aceptó la preferencia del presidente de AFA, Julio Grondona, para que continúe al frente del equipo y se incluyó «en la lista de los tres candidatos» que impulsa el manager, Carlos Bilardo, con quien negó «problemas».



A modo de diferencia con Diego Maradona, su antecesor, el «Checho» destacó su virtud de «ubicarlo en la posición donde nació y se siente cómodo y feliz».



«Otros tendrán distintas ideas, pero la mía es ésta: Messi tiene que jugar por derecha, como un ocho adelantado, y moverse a 30 metros del arco, que es el sector donde él define los partidos», aclaró.



Además, le atribuyó a su grupo de trabajo el mérito de cultivar «un trato muy bueno» con el rosarino, de 23 años, de «diálogo permanente», que no sólo se agota en «temas futbolísticos».



«Queremos verlo feliz dentro del grupo y que disfrute del hecho de jugar en el seleccionado con responsabilidad, pero sin cargarlo de presiones», explicó sobre el delantero, a quien dirigió en la conquista de la medalla de oro de los Juegos Olímpicos Beijing 2008.



Batista aseguró que el rendimiento de Messi tiene que estar respaldado por «un equipo» y, en esa línea, evitó considerarlo como «el salvador» del conjunto argentino.



«No es el salvador de nadie. Es un jugador joven, que tiene dos mundiales de experiencia, pero yo le contaría el último (Alemania 2006 lo jugó como suplente con 19 años). A futuro será un líder, pero hay que dejarlo madurar», explicó.



Batista le reconoció «condiciones de líder positivo el día de mañana» y aseguró que «seguramente ocupara ese rol porque sus mismos compañeros se lo van a demandar».



«Hoy ya se ve cómo se está comprometiendo dentro de la cancha, cómo se mueve fuera de ella y habla dentro del grupo. De a poco tiene que ir aprendiendo de los más grandes», agregó.



Finalmente Batista confesó su deseo de que «sea el nuevo capitán» de Argentina, pero admitió que «todavía no es el momento», tras conversarlo en forma permanente con el jugador.