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Quejas y reclamos: el turno de los locales nocturnos

Propietarios de comercios que explotan actividades toleradas reclamaron en el Concejo Deliberante y amenazaron con manifestarse públicamente. Quieren que se modifiquen dos ordenanzas que los perjudican, según argumentan.



(Río Grande, julio 29 de 2010) – Las últimas sanciones anunciadas por el Municipio de Río Grande por infracciones cometidas en torno al funcionamiento de locales nocturnos, derivó en las quejas que algunos de sus propietarios presentaron este miércoles en el Concejo Deliberante.



Luego de exponer sus argumentos a los concejales con quienes se entrevistaron los empresarios de la noche anunciaron que han dispuesto convocar “al público en general” para se sumen con su firma a la protesta contra la ordenanza que regula el cierre de los locales nocturnos y la que impide que existan sectores para fumadores dentro de los locales como el que ella administra.


Los concejales, luego de escuchar a las empresarias, se comprometieron a analizar la situación y buscar “la mejor manera de solucionar el problema”.


Por su parte, Carola, una de las voceras del grupo y propietaria del club nocturno “exa” explicó que “estamos convocando a la gente a través de mensajes de texto y a través del Facebook para que nos acompañen con su firma para pedirle a las autoridades, la modificación de la ordenanza que limita el cierre de los boliches nocturnos como también de la que impide que algunos locales cuenten con un sector para fumadores”.


La convocatoria está pautada para el viernes, día en que se juntará un grupo de comerciantes de distintos locales nocturnos en la plaza Alte. Brown, frente al Concejo Deliberante de Río Grande. En el lugar, los responsables de la convocatoria, explicarán los motivos de la protesta e invitarán a la gente a que los apoye con la junta de firmas.


“La ordenanza indica que los locales como el mío, tienen que cerrar a las 06:30, pero yo a esa hora no puedo sacar a la gente a empujones ni obligarlos a salir, porque yo quiero que el cliente termine de tomar su trago en paz, que pida un taxi y que lo espere tranquilo etc, en definitiva que termine su noche de manera ordenada y no que la finalización de su noche sea de manera brusca ni a los empujones porque me parece una falta de respeto para el cliente”, aseguró Carola, visiblemente ofuscada.


“Yo entiendo a las autoridades pero necesito que ellos también me entiendan a mí y a todas las personas que trabajamos en la noche y que se den cuenta de que yo no me puedo poner en contra de los clientes ni hacerlos sentir incómodos porque son ellos los que me dan de comer y gracias a ellos, sólo en mi local, hay más de 20 familias que tienen un trabajo estable, entonces ¿cómo voy a tratarlos mal y cómo hago para echarlos del local? se preguntó la comerciante.


(Gentileza surnews.com.ar)