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Uruguay espera a Holanda con tranquilidad y confianza

El seleccionado uruguayo de fútbol espera su partido de mañana, frente a Holanda, en un clima de distensión y confianza, según dejan ver los integrantes del plantel. Hoy estuvieron jugando al ping-pong. La previa y el partido este martes en La 97, a partir de las 15:20.


El defensor y capitán Diego Lugano aseguró que su equipo “para hacer historia”, deberá “ganar” el Mundial de Sudáfrica 2010 y afirmó que concretar ese objetivo es “tan difícil como posible”.



«Estoy muy feliz de representar a un país con una cultura futbolística como creo hay pocos en el mundo. En Uruguay para hacer historia hay que ser campeón del mundo. Quedan dos finales, es tan difícil como posible», dijo a la agencia DPA el capitán de la «Celeste», quien está en duda por una lesión de cara a la semifinal del martes próximo ante Holanda.



«Para los que conocen bien al grupo no debe ser una sorpresa. Siempre creímos en nosotros», agregó Lugano.



El marcador central dijo que su seleccionado mejoró notablemente una vez que se sacó de encima “la presión” por no haberse clasificado al certamen de Alemania 2006.



«Nos quitamos presión, ahora es la fiesta máxima, no tenemos la misma responsabilidad y la obligación que todo uruguayo tiene para clasificar a un Mundial», expresó Lugano en diálogo con la agencia DPA.



«En realidad somos los mismos jugadores, la misma mentalidad, el mismo hambre de gloria, el mismo respeto por la camiseta, sólo que ahora estamos en la mayor fiesta futbolística y cualquier resultado toma mayor dimensión. Por otra parte, todo sabemos que las eliminatorias sudamericanas son muy duras», añadió.



«Ahora el sueño es cada vez mayor, la realidad del equipo también fue creciendo a medida que fuimos avanzando en el torneo», consideró el defensor del Fenerbahce, de Turquía.



El delantero Sebastián Abreu, autor del último gol en la definición desde los doce pasos ante Ghana por los cuartos de final, coincidió con Lugano en que la meta ahora es ser campeones mundiales. «La gente ya nos premió, pero la historia manda y hay que continuar», afirmó.



El defensor Mauricio Victorino apuntó que el sueño de ser campeón siempre estuvo y sigue. «Cada vez estamos más cerca», se ilusionó el jugador de la Universidad de Chile, en charla con DPA.



Varios jugadores del plantel de Oscar Tabárez atendieron a la prensa en el hotel donde se alojaron durante su estadía en Johannesburgo, antes de volar en horas de la tarde hacia Ciudad del Cabo, escenario de su choque con Holanda.



A diferencia de lo que sucedía en su anterior lugar de concentración, en Kimberley, hoy cientos de periodistas buscaron obtener declaraciones de los «celestes», para muchos sorpresivos semifinalistas del Mundial africano.



Consultado sobre si el hecho de ser el único superviviente de Sudamérica en semifinales significa una mayor presión para Uruguay, Abreu respondió: «Es un orgullo, una responsabilidad, pero no nos cambia en nada si hubiera otra selección de América entre los cuatro finalistas».



Que al equipo del «Maestro» Oscar Tabárez el Mundial le hizo bien, lo atestigua el delantero Edinson Cavani: «En las eliminatorias la tensión por clasificar nos jugaba una mala pasada. En cambio, sabemos que esto es una fiesta y tratamos de disfrutarlo, obviamente con la responsabilidad que se merece», dijo a DPA.



«Había mucha tensión, momentos muy difíciles. Se podría decir que sí, que nos liberamos de alguna manera, es un grupo muy fuerte y salió adelante. Después de la derrota en Perú nadie daba nada por nosotros», argumentó el atacante del Palermo, a DPA, en relación con la clasificación obtenida «in extremis» frente a Costa Rica, después de haber estado muy cerca de quedar afuera.



Cronológicamente, la «celeste» fue el último equipo en sacar pasaje para Sudáfrica.



Cavani sostuvo que lo que no cambió fue la humildad y el orgullo para «llegar bien arriba». «Pero la adrenalina de la Copa del Mundo es única, hay tantos futbolistas que no tienen la posibilidad y uno está aquí y hay que aprovecharlo», declaró.



El volante Diego Pérez también se refirió a la dificultad que plantea la eliminatoria sudamericana. «Fue una clasificación tan dura, jugamos 20 partidos, más que ninguna otra selección, por ahí eso nos hizo más fuertes. A nivel grupal, sirve mucho para avanzar cuando uno comete errores y sabe asimilarlos. Esta selección cambió en la Copa del Mundo», afirmó a la agencia DPA.



Pérez destacó que su seleccionado no tiene más “presión”, sino “el orgullo” de poder llegar a esta instancia “con un país tan chiquito, en un torneo tan importante”. “Tenemos tranquilidad y mucha alegría», remarcó.



La campaña de Uruguay, ganadora del Grupo A, invicta en el torneo y clasificada por primera vez en 40 años a semifinales de un Mundial, da fe de que sus jugadores supieron aprovecharla.