Marianela fue golpeada, asfixiada y casi decapitada, según la autopsia

La joven estudiante de periodismo, encontrada asesinada en su departamento de Balvanera, tenía lesiones en el hígado y traumatismo en el cráneo. Está detenido su novio, de 23 años, como sospechoso.


(Río Grande, 30 de junio de 2010) – El misterio que envolvía al asesinato de Marianela Rago, la chica fueguina de 19 años que fue encontrada degollada en su departamento de Balvanera, empieza a esclarecerse. La Policía detuvo en las últimas horas a Francisco Amador, el ex novio de la estudiante de periodismo. El joven, también fueguino y de 23 años, que fue apresado en su casa de Almagro, donde fueron secuestrados elementos clave para la investigación.


Al mismo tiempo, la autopsia reveló que Marianela fue brutalmente golpeada, asfixiada y murió prácticamente decapitada por el profundo corte en el cuello que le realizó su asesino. Tenía serias lesiones en el hígado y traumatismo en el cráneo.


Los expertos del Cuerpo Médico Forense también determinaron que la víctima ofreció resistencia y tenía heridas defensivas: cortes del cuchillo en las manos y en la cara. Además, los forenses creen que para dominar a su víctima, el asesino la acostó boca arriba en el suelo, se le montó encima y le inmovilizó los brazos -donde había moretones-, apoyando todo su peso sobre ellos con sus rodillas.


Marianela presentaba en el cuello marcas de una compresión compatible con un intento de asfixia previo. Aunque luego fue degollada con una cuchilla de cocina que le fue hundida en el cuello al punto de quedar prácticamente decapitada, según detalló la fuente judicial.


La relación entre Francisco Amador y Marianela había terminado hacía aproximadamente un año. Anoche, efectivos de la comisaría 5ª lo arrestaron en un departamento de la avenida Corrientes al 4.500 y se convirtió así en el principal sospechoso por el brutal crimen. La Policía se llevó del lugar unas cuchillas, un teléfono celular, una computadora y ropa manchada y lavada, para someter a peritajes que establecerán si contienen rastros de sangre de la chica. También encontraron un ticket de consumición del boliche «El Bárbaro», el mismo al que había concurrido la joven la noche previa a su muerte.


Amador era de Río Grande y, al igual que Marianela, había llegado a Buenos Aires desde su Tierra del Fuego natal. Ella estaba cursando el segundo año de la carrera de Periodismo en ETER y vivía en un departamento de Tucumán al 2.000 que compartía con su hermano Matías (23). Fue él quien la encontró el lunes por la noche tirada en su cama, boca abajo y con un profundo corte en el cuello. La última vez que la había visto con vida había sido el domingo por la madrugada, en un boliche de Recoleta, al que habían concurrido con amigos. Se separaron porque él se quedó a dormir en la casa de su novia.


Según confirmó el abogado de la familia Rago, en el departamento faltaban la computadora de Marianela, dos celulares, un equipo de DVD, el juego de llaves de la chica y una cuchilla grande. Ahora, habrá que establecer si se corresponden con los secuestrados en la casa de Amador.


Los testimonios de amigos y conocidos de la Marianela comprometerían aún más a su ex novio. Fuentes de la investigación señalaron que el joven había agredido a la chica en varias oportunidades durante el noviazgo. Incluso uno de los jóvenes que declaró dijo ante la Policía que desde hacía un tiempo Amador acosaba a la estudiante fueguina y la amenazaba porque quería retomar la relación.


Las sospechas comenzaron a recaer sobre él cuando, seis horas antes del hallazgo del cadáver, fue hasta el departamento de la calle Tucumán y se hizo ver por el portero, luego de que el hermano de Marianela lo llamara por teléfono para preguntarle si sabía algo de ella. Además, la noche en que la policía comenzó a analizar la escena del crimen, el ahora detenido estaba junto a Matías Rago y sufrió una crisis nerviosa al punto de que debió ser asistido por psicólogos del SAME y derivado al hospital Ramos Mejía.


Otra prueba clave serán las imágenes de la cámara de seguridad del cajero del que la joven sacó plata el domingo por la madrugada, para ver si a la salida del boliche estaba sola o quién la acompañaba.