·

Las grandes marcas definen su propio Mundial

Tres de los mayores fabricantes de indumentaria deportiva estarán representados en las semifinales, mientras que los "chicos" se fueron rápido. Los ganadores y perdedores de un negocio multimillonario que entra en zona de definición.


Sudáfrica 2010 entra en su fase final. De los 32 equipos que arrancaron, sólo ocho siguen en carrera y mantienen el sueño de levantar la Copa. Mientras tanto, siguiendo todo atentamente desde las tribunas o desde bunkers a miles de kilómetros, los ejecutivos de los grandes fabricantes indumentaria deportiva se ilusionan con ganar su propio Mundial: el de las marcas.



Es que, con los cuartos de final definidos, se puede ir analizando el mapa de los logotipos/marcas -creadoras de toda una estética publicitaria en el fútbol de principios de siglo, con amagos y lujos que pocas veces se ven dentro de las canchas- que seguirán viendo cientos de millones de televidentes, tentados a comprar alguna camiseta de esas selecciones.




Lo que viene



En un choque a todo o nada, Brasil, el pentacampeón y candidato de siempre, se medirá ante Holanda. Ambos vestidos por Nike, le asegurarán a la marca de la pipa de Oregon un representante en las semifinales. Sea quien sea el ganador, será un altísimo candidato al título.



Una situación similar vive Puma. La marca del felino llegó a Sudáfrica con su logo en siete selecciones, todas del segundo o tercer pelotón, excepto Italia, el campeón vigente por al menos unos días más. Quisieron el nivel de juego, la mala suerte o el destino que su gran estrella comercial, el equipo de Marcello Lippi, fuese eliminado en primera ronda. Pero las cosas no le salieron tan mal a la marca alemana: las victorias de Uruguay y Ghana en cuartos de final le aseguraron, al igual que a Nike, un representante en semis. Así, se puede decir que en el lado izquierdo del cuadro la lucha será entre Nike y Puma. El ganador de ese choque se quedará con la final y un eventual título, y el otro jugará el partido por el tercer puesto. Como sea, más segundos de exposición, más fotos en la web y en los diarios.



Del otro lado del mapa mundialista, Adidas -que se quedó rápido sin Francia- sonríe y domina tras los sobresaltos y calores pasados cortesía del equipo de Raymond Domenech. La Argentina, que tiene en sus filas a Lionel Messi, tal vez la mayor figura global de la marca, definirá un lugar con Alemania para una de las semis. Pero la cosa no queda ahí para los de las tres tiras: la continuidad de España (que se llevó por delante al Portugal de Cristiano Ronaldo, la estrella de Nike) y Paraguay por la zona baja del cuadro le permiten presencia sí o sí en el decisivo match del domingo 11 de julio y también en el consuelo del sábado 10.




Balance



En Sudáfrica, tres grandes marcas se repartieron la mayor parte de las Selecciones. Adidas fue la que más equipos vistió: 12 (Argentina, Alemania, España, Francia, Grecia, Nigeria, México, Sudáfrica, Dinamarca, Japón, Paraguay y Eslovaquia). La siguió Nike, con 9 (Corea del Sur, Holanda, Brasil, Estados Unidos, Portugal, Australia, Serbia, Nueva Zelanda y Eslovenia). El tercer puesto en número fue para Puma, con 7: Uruguay, Costa de Marfil, Argelia, Camerún, Ghana, Italia y Suiza.



Por último, hubo cuatro solitarias del mundo comercial. Brooks (una veterana marca estadounidense que viste a pocos seleccionados, entre ellos el de Sri Lanka) se lució con el Chile de Marcelo Bielsa. Hummel (alemana, con sede en Dinamarca) se fue goleada con Corea del Norte. La española Joma, un clásico a la hora de vestir centroamericanas, transpiró con Honduras. Y Umbro -tan inglesa como la Liga inglesa misma- penó con el andar del equipo de Fabio Capello.



En el balance, de sus doce equipos, Adidas perdió cinco en primera ronda y tres en octavos (66,6%). Nike, de sus nueve, cuatro en primera ronda y tres en octavos (77,7%). Y Puma vio caer en la primera fase a cinco de sus siete selecciones (71,4%), pero tiene a las dos restantes en pie. Se define el Mundial de las marcas y hay millones en danza. ¿Quién ganará más?