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Sin hacer ruido, los grandes ya arman una nueva historia

Sudáfrica activará el viernes el imán más poderoso que el universo haya conocido jamás: hará que el mundo entero mire hacia allí, hacia esa pelota que rodará durante un mes. Pero atención.... Acá en Argentina, a 8.000 kilómetros del epicentro futbolístico, habrá cinco grandes que se moverán a escondidas del mundo , sin importarles demasiado los 64 partidos del Mundial y aprovechando para hacer cositas amparados en que los ruidos grandes serán allá. River es uno. Boca, otro. Racing e Independiente no se quedarán atrás. Y San Lorenzo también hará lo suyo...


Cada uno de estos cinco grandes de Argentina utilizará el mes del Mundial para empezar, cada cual a su manera, su reconstrucción . Racing, con tranquilidad y paciencia. Boca, con dinero y caras nuevas. Independiente, sin Gallego, con el bajo perfil de Garnero y mayor injerencia del mánager Menotti. River, con urgencias y peligros. San Lorenzo, con el ángel de Ramón Díaz…



En este que para muchos será un tiempo muerto , los clubes grandes buscarán tener más vida que nunca. Racing zafó del descenso pero, con Russo a la cabeza, quiere empezar a olvidarse de esa palabra. Palabra que, quiérase o no, será un tanto difícil de no incluir en el diccionario del River de Cappa. Boca, tras su peor campaña de la historia en torneos cortos, busca recomponerse de la mano de Borghi y con una billetera lista para reforzarse en serio. River necesitaría esa plata fresca, pero no la tiene. Y San Lorenzo, con un DT pedigüeño como Ramón, intenta moverse aunque sin la opulencia de su anterior época. ¿Independiente? Curioso caso… Fue al grande que mejor le fue en el Clausura (terminó 4°), aunque no le renovó a Gallego y repatrió a Garnero.



Los dirigentes ya están moviéndose desde antes que empiecen a hacerlo los jugadores, que siguen de vacaciones. Los planteles de Independiente, San Lorenzo y Racing volverán el lunes a entrenarse. Ramón Díaz verá a sus futbolistas el 14 y, luego de alternar trabajos en el Nuevo Gasómetro y tal vez en el Hindú Club, viajará el 28 a Salta. En el Norte se encontrará con Independiente, que luego de trabajar en Villa Domínico, se instalará allá el 20.



Esa ciudad recibirá a River el 10 de julio, justo cuando Boca esté haciendo las valijas para una nueva gira, esta vez por Oceanía (jugará el 16 ante el Melbourne Victory de Australia y el 23 ante el Wellington Phoenix de Nueva Zelanda).



Boca y River vuelven a los trabajos el 21 de junio: la diferencia es que los jugadores de Cappa ya comenzaron a realizar por su cuenta trabajos aeróbicos y de gimnasio.



Entonces, mirando de reojo si Tevez será o no titular en Argentina, Boca pinta ser el revolucionario del mercado. En lo que dure el Mundial, Boca buscará reinvertir el dinero que le entrará por las ventas de Gaitán al Benfica y la porción que le tocará del pase de Boselli al fútbol inglés. El primer desembolso fue para traer al DT que quería el presidente Ameal. Una vez que Claudio Borghi puso la firma, empezaron las otras erogaciones. Primero, por Insaurralde. Luego, un enganche/mediapunta que empezará reemplazando al lesionado Riquelme. Y ahí, con Escudero casi en La Boca, se viene el primer stop…



Ahora que la llegada de Lucchetti a préstamo es casi un hecho, Boca apostará las próximas energías a la renovación de Riquelme: el Bichi lo quiere sí o sí y Ameal sabe que sería futbolística y políticamente incorrecto dejar ir al 10, por más que su operación de rodilla izquierda le impida jugar gran parte de este torneo.



Con Riquelme, Palermo y Battaglia en el plantel (las renovaciones del 9 y el 5 son en apariencia más sencillas de resolver), se seguirá yendo a la carga para armar un nuevo Boca, tal vez con Pillud, quizás con Cvitanich, seguro que con un Viatri con mayor participación… Entre Caruzzo, Cellay y Goltz, estarán dos de los defensores de la línea de 3 del DT.



Entonces, espiando a la distancia lo que pase con Drogba, Bielsa, Henry, Martino y compañía en Sudáfrica, River espera desesperado la aprobación de un crédito del Banco Nación para tentar al arquero Carrizo, a un central, a un 5 (Acevedo o Ballón) y a un punta (Caruso).



En medio de peleas políticas internas, San Lorenzo tratará de darle algún gusto al entrenador, que quiere retener al Chaco Torres y a Menseguez y que sueña (¿en vano?) con Erviti y Cavenaghi.



¿Y Racing, tan acostumbrado a cerrar y abrir las temporadas de manera intempestiva? Con los 29 puntos del Clausura, los 5 triunfos en 6 partidos de ese buen final, con un promedio más digno y su economía medianamente estabilizada, apuesta a la austeridad. Habla, por el momento, de retener a Cahais, de cerrar la llegada de Toranzo y de ver qué pasará con Luguercio, Yacob y Mercado. Si alguno de ellos se va y si Boca no logra convencerlo a Riquelme, tal vez pueda haber Román en Racing. Un Riquelme que pudo haber ido a Sudáfrica pero que está acá, en silencio, lejos de los flashes mundialistas, buscando también su propio destino.




Fuente: Clarín