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Renovaron la propuesta para fabricar notebooks en la provincia

El proyecto, presentado por AFARTE en conjunto, propone la producción de notebooks y netbooks sin beneficios adicionales a los imperantes. La principal fabricante sería BGH.


(Buenos Aires, marzo 31 de 2010) – Las firmas nucleadas en la Asociación de Fabricantes de Terminales de Electrónica (Afarte) presentaron al Gobierno Nacional una iniciativa para comenzar a elaborar notebooks y netbooks en Tierra del Fuego.


La cámara espera que se reabra el debate sobre si esa clase de equipos deben incluirse en el régimen impositivo a equipos electrónicos sancionado por el Congreso el año pasado.


En septiembre de 2009, la Cámara de Diputados convirtió en Ley a un proyecto que modificó la nómina de bienes suntuarios gravados por cargas internas, pasando a incluir teléfonos celulares, monitores, cámaras digitales y filmadoras, entre otros. Ya sean importados o fabricados en el país, pasaron a pagar entre un 20% y 25% más de impuestos internos, y se les duplicó el IVA de 10,5% a 21%.


De esa forma, se buscó reorientar la producción a la provincia austral, eximida de esas recargas. La discusión en torno a la conveniencia o no de la medida ocupó la atención de la industria tecnológica durante buena parte del año, registrándose duras acusaciones entre los ensambladores del continente y los de la provincia austral, principales promotores de la norma.


Si bien en ningún momento ambos grupos llegaron a un acuerdo, la pelea bajó de intensidad cuando el oficialismo aceptó excluir a las notebooks y netbooks del listado.


El presidente de Afarte, Alejandro Mayoral, confirmó a El Cronista que presentaron al Gobierno un proyecto para fabricar notebooks en Tierra del Fuego, y que “hay varias empresas en condiciones de hacerlo”. Una de las potenciales candidatas es BGH. A su vez, el ejecutivo confirmó que llevarán a cabo el emprendimiento sin ningún beneficio adicional al régimen de promoción industrial que posee la provincia, e insistió en la necesidad de incluir a esos dispositivos en la nueva normativa.


“Está pasando lo que pronosticamos que iba a pasar sin la Ley. El margen de ganancia de los importadores de máquinas es del 30%, mientras que el de los ensambladores nacionales es muy bajo”, dijo.