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Cristina Kirchner anunció que derogó el decreto del Fondo del Bicentenario

Así lo anunció la Presidente durante la Asamblea Legislativa. También firmó un decreto para pagar con reservas las deudas de los organismos internacionales. Informó que rubricó otro DNU para crear una comisión que controlará el pago de la deuda.


(Río Grande, 01 de marzo de 2010) – Tras solidarizarse con el pueblo chileno por el terremoto ocurrido el sábado, Cristina Kirchner se presentó ante el Congreso Nacional para dar cuenta de su gestión y dar por inaugurada las sesiones ordinarias del parlamento. Después de hacer un repaso de su gestión, la presidenta anunció que derogó el polémico decreto del Fondo del Bicentenario.


Además, anunció que se creó una comisión bicameral con ocho legisladores para que controle y audite los pagos de la deuda argentina.


Durante su discurso de apertura del 128vo período de sesiones ordinarias del Congreso, Cristina comenzó diciendo que hablaría del país «real» y no del país «mediático y virtual», una idea sobre la que volvió una y otra vez a lo largo de su alocución.


En este sentido, afirmó que en «los últimos tiempos» existe el país real, «que ha permitido por ejemplo que se batan récords por ejemplo en materia de esparcimiento de la población, de compras» y, por el otro, » el país virtual o mediático, en el cual suceden cosas horribles, donde nada está bien, donde todo está mal».


Así lo hizo al pronunciar su discurso ante la Asamblea Legislativa que, como todos los primeros de marzo, se realiza en el Congreso Nacional para la apertura de un nuevo período ordinario.


La Presidenta además remarcó el crecimiento de las reservas acumuladas al señalar que durante el 2009 se registró un «crecimiento positivo pese a la crisis» financiera mundial. «La variación de las reservas acumuladas ha sido de 32.566 millones de dólares y el año pasado acumulamos 1.411 millones más pese a la crisis, con lo cual este año estamos superando los 48.000 millones de dólares y queremos llegar a los 50.000 millones, tope del 2008», aseveró. Y subrayó que se trata de «el crecimiento de reservas más importante del que se tenga memoria».


Cristina inaugura su tercer período de sesiones ordinarias, pero por primera vez se enfrenta a una Asamblea Legislativa en la que el kirchnerismo ya no tiene mayoría.


Esa lucha de poderes entre un Ejecutivo que se siente maniatado y una oposición que quiere hacer valer su nuevo peso legislativo quedó instalada con la asunción de los nuevos legisladores el 10 de diciembre, atravesó el verano, y amenaza con tensionar la vida institucional durante todo el año.


Como es su costumbre, la Presidenta se encerró el fin de semana en la Quinta de Olivos con los apuntes que le acercaron sus ministros y se cuidó de que no se filtrara nada de lo que dirá esta mañana, antes de partir hacia Montevideo para asistir a la asunción del nuevo presidente uruguayo.


Según indicaron a Clarín fuentes del Ejecutivo y legisladores oficialistas, Cristina hará referencia a este nuevo escenario político y le pedirá a la oposición que colabore en la gobernabilidad y no se transforme en una «máquina de impedir», como se viene señalando desde el kirchnerismo.


Desde ya, se descuenta el consabido repaso de los logros de la gestiones de los gobiernos de su esposo y el suyo. En especial, se espera que la Presidenta destaque las políticas activas que tomó su Gobierno para sortear los efectos de la crisis financiera internacional durante el año pasado. En ese marco, seguramente aprovechará para elogiar la «actitud responsable» del sindicalismo y los empresarios, anticiparon en la Casa Rosada.


Cristina desplegará una catarata de datos auspiciosos de la economía para 2010, abundó la fuente, en la misma línea del discurso que la Presidenta dio ante los empresarios que fueron invitados a almorzar a Olivos el miércoles pasado.


El gran enigma es si habrá algún anuncio concreto sobre cómo espera sortear el Gobierno las dificultades para la constitución del Fondo del Bicentenario (FOBIC).


Aunque estira los tiempos, el oficialismo ya admite que el decreto de necesidad y urgencia (DNU) 2010 que creó el FOBIC no será ratificado por ninguna de las Cámaras. Así, la primera posibilidad que surge en el horizonte es la de obtenerlo por medio de una ley, como viene proponiendo el senador peronista pampeano, Carlos Verna.


«No habrá proyecto de ley del Gobierno. En todo caso, veremos si se puede avanzar en un consenso a partir del de Verna», admitían ayer en el Gobierno. Mientras, especulaban con que no habría que esperar anuncios de envergadura sorpresivos en la presentación de hoy de la Presidenta. «Los Kirchner nunca utilizaron los discursos de apertura de sesiones para grandes anuncios», recordaba una de sus principales espadas legislativas. En todo caso, especuló un ministro, seguramente habrá referencias más generales sobre «la importancia de honrar las deudas» internas y externas.


Sin albergar demasiadas expectativas, en algunos despachos oficiales esperaban algún anuncio sobre una mejor coparticipación de impuestos con las provincias, que ayudaría a distender el clima con los gobernadores y a amalgamar fuerzas con legisladores peronistas que vienen alzando su voz al respecto.


Aunque la oposición decidió no plegarse a la idea de Elisa Carrió de ausentarse del recinto ante la presencia de Cristina, está claro que un ambiente más frío que el acostumbrado recibirá a la Presidenta. Más, cuando desde el Gobierno ya se ha advertido que se hará todo lo posible para congelar la actividad parlamentaria este año y, llegado el caso, vetar cualquier ley que se apruebe sin el aval del oficialismo.


Como ocurre desde hace dos años, no hubo trabajo anoche para los imprenteros del Congreso. Se sabe: la Presidenta es la primera mandataria que no envía sus discursos. Improvisa a partir de sus apuntes. Hoy, desde las 11, se verá como le va esta vez. Por primera vez, la estará escuchando desde una banca su marido, el flamante diputado Néstor Kirchner.