·

Los jugadores de Boca están bajo la lupa y Alves ante una decisión clave

El técnico debe resolver cómo revertir el mal momento futbolístico de su equipo. ¿Se animará a tocar a los históricos? ¿Cuánto resistirá si no hace cirugía mayor y los buenos resultados no aparecen? Riquelme y Gaitán parecen ser los únicos indiscutidos junto con Palermo, aunque Viatri presiona a fuerza de goles.


La lluvia del miércoles aliviaba a La Boca del calor abrumador del inicio de febrero y en la Bombonera era Boca el que respiraba el aire fresco que le daba la victoria sobre Lanús por 3-1, después de un empate ante Argentinos cuando el partido parecía ganado y de un verano lleno de derrotas con la salida de Alfio Basile incluida. Pero alcanzaron 18 minutos en Rosario para que Newell»s dejara, una vez más, al desnudo a todo el bloque defensivo del equipo que ahora dirige el Chueco Abel Alves.



El técnico interino, ratificado por los dirigentes hasta junio, se enfrenta ahora ante un dilema que varios entrenadores del club prefirieron esquivar en el pasado. Parece inminente el recambio de jugadores, pero ¿quién se atreve a dejar afuera a los históricos? Excepto Juan Román Riquelme, por todo lo que representa para Boca en el campo de juego y por ser el único futbolista que mostró un nivel superlativo en este comienzo del Clausura, el resto de los jugadores está en duda. Martín Palermo, el otro pesado metió tres goles en tres partidos, sin embargo tiene a Lucas Viatri al acecho y no puede darse el lujo de fallar. Sobre todo, después de que el club se desprendiera de Mauro Boselli (le convirtió al Barcelona en la final del Mundial de Clubes), cansado de vivir a la sombra del histórico goleador.



El Chino Jorge Benítez, quien reemplazó a Miguel Brindisi en 2004, un caso similar al de Alves, advirtió esta mañana en declaraciones a radio La Red: «A Palermo lo saqué un partido, en Guadalajara (NdeR: en la ida por los cuartos de final de la Libertadores 2005, ante Chivas de México fue derrota 4-0) y fue lamentable lo que pasó en el vestuario. A mi me sacaron los jugadores, con responsabilidad del presidente (en ese momento era Mauricio Macri). Si los dirigentes se siguen poniendo del lado del jugador van a seguir pasando estas cosas», contó.



Prosiguió Benítez: «Yo tomé decisiones, pero me costó mucho. A Barros Schellotto le di el lugar que le correspondía por su trayectoria, pero hubo un momento en el que hasta la gente lo pedía a Palacio. Entonces Guillermo vino a la oficina y le expliqué los motivos de su salida». No voy a negar la capacidad del Chueco. La decisión es muy difícil y hay que tomarla. Sin el apoyo de la dirigencia va a ser muy difícil que Boca pueda cambiar en algún momento. Sigue haciendo el mismo fútbol, a pesar de que el Chueco le ha dado un poco más de velocidad. Pero es muy difícil manejar el grupo si no se tiene personalidad y apoyo dirigencial», concluyó.



¿Cuáles son las alternativas de Alves? En primer lugar debe reordenar una defensa que ofrece facilidades insólitas para el fútbol de alto nivel. En el Apertura pasado, con Basile, a Boca le convirtieron 24 goles, otros 11 en 4 partidos del verano y en las 3 fechas que se llevan disputadas recibió otros 7. Roberto Abbondanzieri, Hugo Ibarra, Gabriel Paletta, Ezequiel Muñoz y Morel Rodríguez son los hasta aquí titulares. «Nos tiran un centro y temblamos», había dicho el Pato. «Yo no tiemblo», respondió el Negro; y ahora fue el pibe Muñoz el que descargó: «No entramos con las ganas que debíamos». Esta tarde se sumó el brasileño Luiz Alberto al plantel, ex capitán de Fluminenense, pero no parece ser la solución. En una encuesta de olé.com.ar el 68.2 por ciento de casi 80 mil votantes opina que el nuevo defensor no podrá tapar los agujeros de la defensa. ¿Qué hay atrás? Breyner Bonilla, Fabián Monzón, Juan Krupoviesa, Julio Barroso, Adrián Gunino, Gastón Sauro y David Achucarro. ¿Confiará en ellos Alves?



Y si la defensa anda mal, poco ayuda tener un mediocampo desordenado. Con Sebastián Battaglia en recuperación, Basile pidió por un cinco a gritos. Carlos Bianchi, el manager que se fue atrás de Coco, hizo «lo imposible» para conseguirle un refuerzo. Sin embargo, no fue hasta después de las renuncias que los dirigentes cerraron las incorporaciones de Jesús Méndez y Sebastián Prediger. Aunque hoy el cinco de Boca es Gary Medel. El ex volante de Central (la rompió el año pasado) y el ex Colón el sábado jugaron por los costados y Boca ya perdía en Rosario ante Newell»s 3-0 en los primeros 18 minutos.



Sin dudas, Abel Alves tiene un desafío importante por delante. Reestructurar a este Boca parece ser una tarea para intrépidos. Si deja afuera a los históricos (Ibarra, Abbondanzieri, Morel…) corre el riesgo de que el plantel se le vuelva en contra y sea su cabeza la que ruede… Si los mantiene y el equipo no consigue resultados la presión será insoportable. «A mi me pusieron para apagar el incendio», dijo Benítez en La Red. ¿Será Alves un bombero para los dirigentes o un técnico descartable mientras planean al real sucesor de Basile?





Fuente: Clarin