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Los Pumas merecieron más, pero cayeron ante Inglaterra

En Twickenham, los ingleses ganaron por 16 a 9, gracias a la diferencia que hizo el try de Matt Banahan; Martín Rodríguez Gurruchaga (tres penales) y Jonny Wilkinson (un drop, dos penales y una conversión), los goleadores de cada equipo.

Demasiado premio para Inglaterra. Esa fue la imagen que quedó en Twickenham, tras el ajustado triunfo del local por 16 a 9 ante los Pumas, que tuvieron un buen primer tiempo, pero que no pudieron plasmar en el marcador las buenas intenciones. La Argentina no supo aprovechar la insólita floja eficacia de Jonny Wilkinson y sufrió un try de Matt Banahan, a los 29 minutos de la segunda etapa, que a posteriori significó la diferencia en el resultado final. < ?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" />

Con más oportunidades de estar arriba en el marcador, al término del primer tiempo, los Pumas se fueron al descanso empatando con Inglaterra 9 a 9, en una primera etapa en donde los únicos goleadores fueron Rodríguez Gurruchaga (tres penales) y Wilkinson (un drop y dos penales). La efectividad inglesa en penales a los palos (2/2) y en drops (1/1) fue suficiente para la igualdad parcial, mientras que la Argentina desperdició algunos penales (3/5) y no estuvo preciso en los metros finales, aunque dejó una mejor imagen.

A los 5, un drop de Wilkinson, tras un mal rechazo de Santi Fernández, puso el 3 a 0. Mientras que a los 13, Rodríguez Gurruchaga inició un duelo de pateadores que monopolizó la primera mitad. De penal, empató el encuentro, aunque a los 16 desperdició otro, en un momento en que la Argentina dominaba las acciones, con mayor posesión de pelota.

Wilkinson no perdonó a los 20, con un penal de 40 metros. El notable pateador inglés puso el 6 a 3, pero a los 25, el jugador de Plaza y goleador del torneo de la URBA volvió a igualar el cotejo con otro penal. Santi Fernández podría haber quebrado la hegemonía a los 27, pero su drop se fue lejos.

La Argentina merecía estar en ventaja y el debutante Rodríguez Gurruchaga, desde una posición complicada, no pudo transformar en puntos otro penal. La falta de puntería del joven equipo nacional terminó influyendo en un test en el que Inglaterra no perdonó.

De todas formas, el centro puso las cosas 9 a 6, a los 36, y Wilkinson cerró la primera etapa 9 a 9, con otro penal a los 38. Ilusionados, los argentinos se fueron al descanso sabiendo que podían lograr un resultado histórico, pero la inexperiencia les jugó una mala pasada.

En el segundo tiempo, los ingleses fueron superiores, pero algo insólito partió desde el pie de Jonny Wilkinson: erró tres penales. Aun, ante ese panorama, la defensa argentina tuvo un mayor trabajo y Rodríguez Gurruchaga, que tuvo una eficacia del 50 por ciento, no pudo sumar en el único penal a los palos de la segunda mitad.

A los 10, Lucas Borges frenó a Mark Cueto, en un verdadero llamado de atención. Cerca del in-goal albiceleste, el tackle fue suficiente para detener un ataque que tenía destino de try. Pero recién 20 minutos después llegó el único try del partido, gracias a una buena combinación de Haskell y Borthwick, y una magnífica carrera del wing Matt Banahan. La conversión de Wilkinson, que salió lesionado a los 34, puso las cifras definitivas.

Para el final, sólo quedaron las buenas intenciones -algo desordenadas- de los Pumas y una linda jugada de Alfredo Lalanne, que supo escaparse por el lado ciego, pero que sin compañeros a la vista no llegó muy lejos. El equipo de Santiago Phelan terminó cerca de un try que podría haber significado una clara posibilidad de empate, pero ya no había tiempo para más. Con varios novatos y cuatro valores surgidos del Pladar, la Argentina dejó atrás algunas incógnitas y, durante gran parte del test-match en suelo británico, estuvo a la altura de las circunstancias.

Fuente: La Nación