·

Messi frotó la lámpara y el Barcelona ganó la Supercopa

En el alargue frente al Shakhtar Donetsk, la "Pulga" hizo una jugada maradoniana que terminó en gol de Pedro. Con este triunfo, 1 a 0, el equipo catalán se quedó también con la Supercopa de Europa.

La semana pasada, el Barcelona había ganado la Supercopa española frente al Athletic de Bilbao, coronando así una de las campañas más exitosas de su historia.< ?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" />

En la temporada, había conseguido, la liga, la copa de Europa y la Copa del Rey.

El Barcelona salió con toda su artillería en ataque, incluyendo el «tridente» formado por Lionel Messi, Zlatan Ibrahimovic y Thierry Henry. Aunque puso mucho músculo, quizá demasiado, en la medular, situando a Seydur Keita y Touré Yayá, el equipo azulgrana no tuvo la circulación de balón que acostumbra.

Por eso, el Shaktar Donetsk estuvo tranquilo, muy agazapado atrás y esperando los contraataques. Era el tipo de partido que quería y lo tuvo. También le ayudó el pésimo estado del campo, indigno para una final continental.

El Barcelona se sintió muy incómodo desde el principio, principalmente porque Xavi, su brújula en ataque, nunca encontró su sitio, que está cerca del área. A los ocho minutos, Henry probó, pero con balas de fogueo.

El encuentro era muy aburrido, casi decepcionante. Parecía uno de los clásicos amistosos de pretemporada. Nada ocurrió hasta los 33 minutos, cuando el Barcelona sacó rápido una falta y Messi disparó para que se luciera el arquero Pyatov. Fue el primer y único disparo al arco en la primera parte.

Y no hubo más en la primer mitad, en la que se vio una versión muy tímida de Ibrahimovic. Es de esperar que el sueco mejore a medida que se vaya adaptando a sus nuevos compañeros, porque el Barcelona lo necesita para desatascar partidos como el de esta Supercopa, tan espesos.

La segunda etapa trajo más de lo mismo: dominio abrumador, aunque infructuoso, del Barcelona, ante un Shaktar Donetsk que acumuló sin pudor a nueve jugadores dentro de su propia área.

Así, hubo que esperar casi media hora a que el Barcelona probara de nuevo a Pyatov. Messi disparó desde lejos y el arquero intervino. Segundos más tarde, Henry disparó con intención y Pyatov volvió a sacar una buena mano. Fue una forma de recordar a los espectadores que allí se estaba jugando una Supercopa de Europa.

La prórroga se olía casi desde el descanso y el partido se fue al tiempo añadido. Un equipo, el Shaktar, no había querido, mientras el otro no había podido. Los espectadores neutrales recibieron la prórroga con disgusto, visto lo que se habían aburrido hasta entonces.

El Shaktar tuvo su mejor oportunidad a los nueve minutos de la prórroga, cuando el punta nigeriano Aghahowa se quedó delante de Víctor Valdés, quien atrapó el flojo disparo.

El trofeo quedó para una acción aislada y ésta llegó con la osadía de Pedro, quien entró en el área, recibiò el pase de un ’iluminado’ Messi y cruzó su disparo para superar la estirada de Pyatov. Entre tantas estrellas emergió Pedro, un canterano de 22 años, que le dio un título más al Barcelona.