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Ortega y Gallardo dos idolos, con más ganas que juego

En la previa, el encuentro frente a Banfield dejaba entrever que River, sin Cristian Fabbiani, y con el “Muñeco” y el “Burrito” iba a ser no solo especial por el verlos nuevamente con la camiseta del “millonario”, sino que se podrían observar pasajes de buen juego.

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Finalmente nada de eso sucedió, la poca construcción de juego por parte del mediocampo de River y su cansancio tras el juego por Copa Sudamericana frente a Lanús entre semana, le impidieron desde el comienzo del partido generar juego a los de Gorosito.

Las acciones de riesgo que tuvieron los dos referentes de River fueron escasas, algo que influyó en el funcionamiento de un equipo “millonario” sin ideas.

El primer balón que le llegó a Ortega fue a los tres minutos, pero sin demasiado dominio, porque el defensor de Banfield, Sebastián Méndez, anticipaba los intentos del jugador jujeño.

Hasta los primeros cinco minutos el balón no les permitía ni a Gallardo, como tampoco a Ortega ser trasladado y generar alguna jugada de riesgo. Aunque lo que acentuó el mal momento, en los primeros instantes, el gol de Santiago Silva al minuto de partido.

Con el “Burrito” por el centro, mientras que el “Muñeco” por la izquierda, donde pasó inadvertido, en gran parte del encuentro, River no podía tocar el balón, tras dos pases seguidos.

A los 8 minutos de la parte inicial, la primera sociedad de los dos referentes del equipo de Núñez, toque del jujeño, para el ex Mónaco, a lo que este pasó para Cristian Villagra que subía por la banda izquierda, aunque sin peligro por la defensa cerrada de los de Julio Falcioni.

A partir de ese momento, el “bache” para estos dos jugadores, con situaciones donde les quitaban el balón, los anticipaban y los intercambios de palabras, como el de Ortega con Marcelo Bustamante, se veían y dejaban en evidencia el nerviosismo de River.

Al final de la primera parte, 43 minutos, dos goles abajo y una defensa local, que se descuido de los dos jugadores “millonarios” y casi pagan caro esa desatención.

Jugada por la derecha, el balón que lo recibe Marcelo Gallardo, y este envió un centro a Ortega, que de cabeza y ante un estático Cristian Lucchetti el balón dio en el palo, lo que habría sido el descuento para los de Gorosito, y tal vez otra hubiera sido la historia.

Así se terminaba la etapa inicial del juego, donde los dos jugadores de más experiencia no pudieron marcar la diferencia en campo de Banfield.

En el complemento las cosas no fueron modificadas, pues los jugadores quedaban en evidencia que la falta de dominio de balón para River, como las acciones en ofensiva para los de Julio Falcioni, mostraban el cansancio de los referentes, ya que ambos estuvieron frente a Lanús por Copa Sudamericana entre semana.

Aunque también, la inactividad de la que se recuperan, les hacían pagar con el cansancio y la merma en su rendimiento.

Mientras Gallardo perdía el balón ante cada intento de armar una jugada en campo ofensivo, Ortega mantenía el duelo personal con Bustamante, algo advertido por Diego Abal.

Con el ingreso de Diego Buonanotte en la parte final del encuentro, las cosas no cambiaron sino que a Gallardo se le hizo más difícil el intento por llegar con limpieza a generar una jugada que inquietara a Lucchetti. A partir de los continuos pases del “Burrito”, con Buonanotte.

La imagen del final con Ortega secándose la transpiración y un gesto de disgusto fue la realidad de un “Burrito” molesto y “frustado” no solo por el cansancio, sino por el mal juego del equipo dirigido por Gorosito.

Lo mismo para Gallardo, que vuelve de una lesión, sufre el mal momento de River y tanto él como el jujeño, viven la crisis que golpea a los “millonarios”, que piensan en la segunda fecha del Apertura, como en dar vuelta el encuentro por Copa Sudamericana, frente a Lanús.