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Reunión cumbre

Carlos Reutemann y Esteban Guerrieri se juntaron el mes pasado. ""Voy a hacer todo lo que esté a mi alcance para ayudarte a llegar a la Fórmula 1"", le aseguró Reutemann al piloto porteño.

A veces los encuentros casuales permiten momentos únicos. Esto ocurrió el martes 9 de junio en una cena efectuada en San Isidro. Allí se conocieron Carlos Alberto Reutemann y Esteban Guerrieri. Por aquellos días el piloto porteño estuvo en el país para disputar la primera fecha de la Endurance Series del TC2000 en Santiago del Estero.

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Por un lado, el subcampeón mundial de Fórmula 1 de 1981. Ex piloto de Brabham, Ferrari, Lotus y Williams. Ganador de 12 Grandes Premios y considerado, tanto por la prensa internacional como por el ambiente, como uno de los tres mejores pilotos de su época. El otro, en tanto, sueña con seguirle los pasos ó, al menos, subirse a un auto de la Máxima.

Mientras el actual Senador Nacional por la Provincia de Santa Fe era requerido por los presentes, se produjo la llegada del piloto de Mataderos al lugar. Guerrieri, al enterarse que el ex piloto estaba en el lugar, no lo dudó un instante: se acercó a saludarlo.

Como era de esperarse la F.1 fue el tema preponderante de la charla informal. Esteban no caía de su asombro porque se dio el gusto de conocer a uno de sus ídolos. El joven de 24 años se manejó con mesura. Reutemann, en cambio, se mostró muy suelto. Incluso le disparó: “voy a hacer todo lo que esté a mi alcance para ayudarte a llegar a la Fórmula 1”.

Esteban Guerrieri tuvo la posibilidad de conocer a uno de sus grandes ídolos.

Al escuchar esas palabras al piloto del Ultimate Motorsport se le dibujó una sonrisa. Claro, cualquier cosa que venga de la mano de Lole siempre es bienvenida. El santafesino cosechó lo que sembró durante sus años en Europa. Es una persona muy respetada y puede abrir muchas puertas.

Tan grande es la huella de su conducta que, si bien no se fue con flores de Ferrari a finales de 1978, siempre es bienvenido en Maranello. Además, suele mantener comunicación con el mismo Sir Frank Williams, a pesar de que no recibió todo el apoyo de su equipo en la segunda mitad de la temporada ‘81. Esa cuestión fue vital para que Lole no contara con un auto del todo competitivo en el tramo final. Pero esa es otra historia.

Guerrieri sabe de ello. Hace tres años que vive en Inglaterra y nadie deja de hablarle de Reutemann. Ambos, como pilotos, convergen en los siguientes puntos: excelentes probadores con gran facilidad para lograr una óptima puesta a punto. También son políticamente correctos. Esa forma de manejarse arriba y abajo del auto es muy valorada en Europa.

“No lo vi correr pero, por lo que sé, trabajaba muy duro durante las carreras”, le manifestó Guerrieri a Reutemann. El Lole, por su parte, le aportó consejos, anécdotas y vivencias. Cosas que son impagables en un proyecto que tiene como fin la F-1. La conversación se extendió unos 35 minutos hasta que cada uno debió volver con sus acompañantes.

“Voy a estar siguiendo tu desempeño. Contá conmigo y la seguimos cuando quieras”, le aseguró Lole al Esteban, que parece tener línea directa con el ex subcampeón mundial. Algo para destacar ya que, salvo el encuentro con Augusto Scalbi en 2007, el legislador no suele aparecer al lado de pilotos que aspiran a llegar a la F-1.

Por estas horas Esteban Guerrieri debe seguir festejando su debut triunfal en la Superleague en Zolder, Bélgica. Y, al mismo tiempo, recordando aquel encuentro con Reutemann que lo pone otro pasito más cerca de lograr su sueño.

Fuente: Corsa