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Llegó a las nubes

Marcus Gronholn fue quinto en la 87º edición de Pikes Peak. Un problema en el motor de su Ford Fiesta lo marginó de llegar más adelante. Ya piensa en tomarse revancha en 2010.

El finlandés Marcus Gronholm, bicampeón mundial de rally, superó con creces su primera participación en la legendaria carrera de trepada de Pikes Peak, aunque se quedó con las ganas de convertirse en el nuevo recordman del circuito por fallas mecánicas en su auto.< ?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" />

El nórdico recorrió los 19,99 km del tortuoso recorrido, que incluye 156 curvas y en la cima supera los 4.000 metros sobre el nivel del mar, en 11:28.963/1000. De esa manera, quedó segundo en la clase libre y quinto en la general.

Gronholm venía haciendo muy buenos parciales, pero en el tramo final el Ford Fiesta del Olsbergs Motor Sport Evolution tuvo una falla en el turbo del motor (de 800 caballos) y eso le impidió convertirse en el primer piloto en la historia de la carrera en bajar los diez minutos.

«Siempre quise competir en el Pikes Peak. Después de haber estado aquí durante la última semana tengo que admitir que es uno de los acontecimientos más difíciles que enfrenté en mi carrera. Había oído a hablar de esta competencia y visto la famosa película rodada en la montaña con Ari Vatanen hace 20 años, pero sólo cuando llegué aquí me di cuenta de lo difícil que es este reto”, dijo Gronholm.

“Perdí potencia en los últimos kilómetros, pero estaba decidido a terminar. El Ford Fiesta tiene un enorme potencial y estoy seguro que podría batir el récord. Por eso lo intentaremos el año próximo”, agregó el finlandés, que de todas formas se llevó una estatuilla por haber sido el mejor debutante de la prueba.

Fuente: Corsa