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Ahora peligra la postulación de Naccarato

El primer precandidato de la lista 2 de la UCR acumula impugnaciones por su expulsión del partido y por no haber registros de que pagara el diezmo que exige la Carta Orgánica partidaria. Prorrogaron hasta mañana el plazo de oficialización.

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El proceso de elección interna del radicalismo tuvo otro giro importante al frustrarse el pretendido cierre y oficialización de listas que estaba previsto para este miércoles a las 18.

Por decisión del presidente de la Junta Electoral Hugo Gaspani –y a pedido de los apoderados- se dispuso postergar el plazo hasta mañana jueves a las 20, tiempo necesario para dilucidar varias cuestiones que quedaban pendientes.

De los temas planteados, el más relevante es la impugnación de la candidatura de Rafael Naccarato, el primer candidato de la lista 2 (que ya debió reemplazar a Verónica Molinari por Deolinda Basualdo en el segundo lugar), cuestionamiento que había sido rechazado en principio, pero se deberá reconsiderar por insistencia de varios de los apoderados.

Los motivos de la recusación contra Naccarato son dos. En primer lugar, la duda que existe respecto a si fue levantada la expulsión que decretara en su contra en el 2007la Intervención, por haber sido candidato de la Democracia Cristiana, enfrentando al candidato radical.

En segundo lugar se le reprocha a Naccarato no haber contribuido en los últimos años con el diezmo partidario que impone la Carta Orgánica. “Esta impugnación es difícil de resolver porque en realidad en Río Grande ningún funcionario paga el diezmo, excepto Pipo Rodríguez y la gente que trabaja en su despacho”, confesó al respecto uno de los apoderados a radiofueguina.com.

Está pobre la crisis

En relación, precisamente, de la cuestión económica, la propia Junta Electoral se encontraba dedicada este miércoles a resolver la falta de medios que le dificulta a la UCR hacer frente a los gastos de realización de la interna. “Si nos queremos poner dramáticos tenemos que decir que corre riesgo la interna, nadie quiere aportar, los candidatos ponen algo, pero los gastos son muchos y en el partido no hay un peso”, admitió Gaspani.

Entre los gastos que aun no han sido cubiertos se cuenta la limpieza de los edificios donde se vota, la guardia adicional de policía, suministros, movilidad, impresión de planillas y otros que acumularían un costo cercano a los quince mil pesos.

Las arcas del partido se encuentran vacías por cuanto son muy pocos los funcionarios que aportan el diezmo y los aportes del ministerio del Interior se encuentran bloqueados por cuanto durante la gestión martinista y en el período de la intervención no se presentaron las rendiciones de cuenta que exige la Ley de Partidos Políticos.