·

La placa Wilkins se separó de la Antártida

Un puente de hielo de 40 km, de cientos de años de antigüedad, se hizo añicos, según muestran imágenes satelitales. Creen que el suceso podría acelerar la desintegración de la Antártida por el cambio climático.

< ?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" />

Un puente de hielo que ha mantenido en su lugar durante cientos de años a una vasta capa gélida en la Antártica se acaba de romper y podría anunciar un mayor colapso debido al calentamiento global.

Una imagen tomada por el satélite Envisat de la Agencia Espacial Europea muestra que una larga franja de hielo de 40 kilómetros, que se cree que mantenía a la llamada plataforma de Wilkins en su lugar, se ha hecho añicos en su parte más estrecha de alrededor de 500 metros frente a la Península Antártica.

«Es increíble cómo el hielo se ha roto. Dos días atrás estaba intacto», declaró David Vaughan, un experto en glaciares del operador antártico del Reino Unido Investigación Antártica Británica. «Hemos esperado ver esto durante mucho tiempo», agregó.

La pérdida de la capa de hielo, que tenía casi 100 kilómetros de ancho en 1950, podría significar una mayor separación de la plataforma de Wilkins, que tiene un tamaño cercano al de Jamaica o el estado de Connecticut en Estados Unidos.

La plataforma de Wilkins es una de las 10 capas heladas de la Antártida donde se ha producido una ruptura o reducción de tamaño en los últimos años, debido al aumento de la temperatura provocada por el calentamiento global.

El doctor Vaughan, que visitó el puente de hielo el pasado mes de enero para analizar su estado, considera que es insólito que se produzca un cambio en la Antártida tan dramático.

La temperatura media en la Antártida ha aumentado aproximadamente 3 grados centígrados en los últimos 50 años, el nivel de calentamiento más rápido en el hemisferio sur.

«Creemos que el calentamiento en la Península antártica está vinculado al cambio climático, aunque la relación no está totalmente clara», dijo Vaughan, agregando que el deshielo que se produzca en la Antártida en los próximos años será decisivo a la hora de determinar futuros aumentos del nivel del mar.

El último puente

La placa helada Wilkins ha perdido el último eslabón que la unía a la península antártica. El puente de hielo que la mantenía sujeta a tierra firme -la placa flota sobre el océano- se ha roto este sábado, preocupando a los científicos que vigilan la zona desde que detectaron los primeros efectos del calentamiento global. La ruptura de este puente supone que la Wilkins ha quedado a la deriva y que su desintegración es inminente.

La ruptura del puente ha liberado un conjunto de icebergs. La pérdida de esta porción helada, que medía casi 100 kilómetros de ancho en 1950, va a provocar que las corrientes oceánicas aceleren la desintegración de la Wilkins, que estaba unida a las islas Charcot y Latady y que comenzó a sufrir un extraordinario retroceso en la década de los noventa.

La placa Wilkins había sido estable durante el siglo pasado. Los científicos investigan ahora qué procesos están interviniendo en las fracturas de placas heladas en la zona, asegura la Agencia Europea del Espacio (ESA), que recuerda que en los últimos 50 años la temperatura media ha subido 2,5 grados centígrados. Otras nueve placas se han roto o retrocedido en la Antártida en el último medio siglo, como la Larsen A en 1995 o la Larsen B en 2002, modificando bruscamente los mapas del continente helado.

(Fuentes: ABC.es: elpais.com)

(Fotografía: Imagen captada por un satélite de la ESA que muestra la ruptura de hielo en la Antártida.)