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Malestar por privilegios en el Tribunal de Cuentas

El Concejo Deliberante aprobó la nueva estructura orgánica del cuerpo creado por la Carta Orgánica. El excesivo número de empleados tiene, además, privilegios que los diferencia claramente del grueso de los agentes del Municipio.

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El Concejo Deliberante de Río Grande aprobó en sesión Especial el Reglamento Interno y < ?xml:namespace prefix = st1 ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" />la Estructura Orgánica y Funcional del Tribunal de Cuentas Municipal.

El órgano de contralor, que fue creado por Carta Orgánica Municipal, cuenta con un presidente y dos vocales, bajo cuyas órdenes se ha autorizado a nombrar un número de agentes que supera largamente las necesites del Cuerpo. Muchos de ellos ya han sido designados a voluntad, sin llevarse a cabo los concursos que la propia Carta Orgánica impone.

Sin embargo, uno de los detalles que causó mayor malestar entre funcionarios y empleados municipales, es el hecho de que la ordenanza aprobada el jueves (con la oposición del ARI) otorga al órgano de contralor jerarquía y características propias del Poder Judicial, generando con ello claras diferencias con el resto de los agentes municipales.

Entre los privilegios que los concejales concedieron a los empleados del Tribunal de Cuentas se encuentra el goce una “feria” similar a la que rige para los judiciales, lo que significa un mínimo de sesenta días de vacaciones al año, una prebenda que resulta notoriamente discriminatoria para el resto de los dependientes del Municipio.

No hubo aún expresión alguna por parte de los gremios que representan a los agentes municipales, a pesar de la conflictiva situación generada. Por su parte, el concejal Gustavo Longhi explicó a Radio Fueguina los motivos por los cuales su bloque no acompañó la sanción de la norma.

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