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¿Parque Industrial o campo de batalla?

A pesar de las promesas del municipio, el estado de las calles del predio industrial de la ciudad siguen siendo vergonzoso. Calles anegadas, pozos y basura siguen siendo el común denominador de la zona.


El municipio riograndense efectuó rimbombantes anuncios sobre la pronta labor de mejoramiento de las calles del Parque industrial pero todo quedó en simples proclamas.


El estado de transitabilidad del sector sigue siendo una aventura ya que abundan las calles anegadas, los pozos de dimensiones inciertas y la basura diseminada a ambos lados de la mayoría de las arterias.


La imagen que acompaña esta nota ilustra a las claras el estado de la calle Domingo Sarmiento, que costea el río Grande, y que hoy es una de las más complicadas para transitar debido a su falta de mantenimiento.


Al fondo de esa calle, la zona del río se ha convertido en tierra de nadie, contando con la complicidad de funcionarios municipales que parecen no estar enterados de la invasión de casillas que viene ocurriendo en la zona, aun en terrenos propios del río.


La aventurada ubicación de estos asentamientos (que además contaminan el río de una manera imparable) plantea un riesgo cierto. La más mínima crecida o una marea extraordinariamente alta pueden provocar consecuencias trágicas que los funcionarios no pueden desdeñar.


Se anuncia como un logro fundamental la pavimentación de tres cuadras del inmenso parque, mientras muy cerca de allí la situación es equiparable a la del peor poblado del mundo, en tanto la totalidad de las arterias plantean un estado de abandono tan inexplicable como atentatorio para cualquier intento de atraer radicación de grandes empresas a la zona.


¿Dónde van los impuestos? se preguntan los vecinos, mientras los funcionarios celebran de forma desmedida una mínima mejora, mientras un presupuesto cercano a los 300 millones no sirve ni siquiera para mejorar las calles que hace 30 años son de ripio.