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Invitación al desastre

Si la sorpresiva victoria de Fernando Alonso en el Grand Prix nocturno de Singapur resultó la noticia llamativa de la decimoquinta cita del año en la Fórmula 1, la posibilidad latente de un desastre generalizado en los boxes de la máxima categoría es una invitación a una tragedia que está latente

La debacle en el pit-stop de Ferrari, que le costó la victoria a Felipe Massa y que, acaso, tenga incidencia en el resultado final del Mundial 2008 de la F-1, puede deberse a problemas de organización del equipo italiano, como lo admitió el team-manager de la escuadra de Maranello, Stefano Domenicali. El sistema que libera a los pilotos en el momento en que termina la carga de combustible es uno manual, no electrónico, con un semáforo instalado en la calle de boxes, y volvió a experimentar problemas: ya le había sucedido a Kimi Raikkonen en Valencia, un mes atrás, y en Singapur acabó inclusive con las chances bastante concretas de un 1-2 de la casa italiana.< ?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" />

Pero también sucedió en el equipo Red Bull: David Coulthard aceleraba cuando todavía la manguera no había salido de la toma. El escocés frenó instintivamente, pero también esa situación pudo acabar en el desastre.

Acaso el problema tenga que ver con la humedad (casi el 90 por ciento) imperante durante todo el fin de semana en Singapur. Pero lo cierto es que, como también señala Domenicali, «estos problemas los venimos sufriendo una y otra vez desde hace 12 años, inclusive con Michael (Schumacher) y Rubens (Barrichello)». Es cierto: no hace mucho Schumacher ganó un recordado Grand Prix de Austria después de que el combustible desbordado en un reabastecimiento tomara fuego en los mismos boxes.

Pero lo que para el team-manager de Ferrari es sacarse la presión de encima («esto viene sucediendo desde hace tiempo») es, una vez más, un inmenso aviso al que la F-1 insiste en no prestarle atención. El reabastecimiento en carrera continúa siendo peligroso y pone a la categoría al borde del desastre en cada fin de semana de Grand Prix.

Los coches de F-1 son cada vez más seguros pero las prácticas que los mandan a la pista estan viciadas de riesgo. Lo acaba de subrayar Jacques Villeneuve en Buenos Aires. Se acepta que las detenciones en boxes pueden ser la única alternativa de interés en esta era de performance esencialmente aerodinámica en la F-1, pero si el reglamento del año próximo viene con importantes variaciones en ese aspecto, lo que supone mayor cantidad de sorpassos en la pista, una de las razones marketineras para sustentar los reabastecimientos quedaría perimida.

Es cierto que no se pueden anular de un día para otro: los tanques de los autos de F-1 tienen una capacidad reducida y están ubicados en una posición clave para el diseño. Los coches del 2009 ya están casi listos e incluyen, en su totalidad, esos tanques diminutos que tienen en cuenta la inexorabilidad de la recarga de combustible. Por eso, su eliminación debiera tender a 2010. Otro motivo más para comenzar ya la discusión.

Por Pablo Vignone para Carburando