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Pasaportes truchos en el fútbol: las escuchas telefónicas complican a los detenidos

El juez Oyarbide aseguró que en las grabaciones "los protagonistas dan a conocer con inmensa tranquilidad su manera de operar". Hay 40 detenidos en la causa que investiga la obtención de doble ciudadanía de 150 futbolistas argentinos

El juez federal Norberto Oyarbide, que investiga la presunta falsificación de pasaportes italianos de parte de futbolistas que solicitaban la doble ciudadanía, dijo hoy que los autores de la maniobra quedaron grabados en escuchas telefónicas y que por ellas se determinó que se iniciaron alrededor de 700 trámites.< ?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" />

En la causa ya hay 40 personas detenidas, que esta tarde comenzaron a ser indagadas por Oyarbide en los Tribunales de Comodoro Py, de Retiro, donde el personal de Gendarmería Nacional montó un amplio operativo de seguridad para el traslado de los sospechosos.

El magistrado informó que la investigación surgió a partir del consulado italiano en el país y que luego «creció de manera exponencial con la extraordinaria colaboración de < ?xml:namespace prefix = st1 ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" />la Gendarmería y de la SIDE«, lo que permitió realizar el viernes pasado más de 100 allanamientos en los que fueron detenidas estas personas y se encontraron numerosas pruebas.

«Los propios protagonistas han quedado con sus voces grabadas en enorme cantidad de horas (escuchas telefónicas) y en ellas daban a conocer con inmensa tranquilidad su manera de operar», explicó Oyarbide.

«Esto motivó que cuando el proceso estuvo lo suficientemente maduro dispusiera los allanamientos que tuvieron mucho éxito en el sentido de la obtención de piezas probatorias valiosas como papeles, sellos, agendas», señaló el magistrado, quien se excusó de dar más detalles sobre la causa ya que él mismo decretó el secreto de sumario para «asegurar el éxito de la investigación».

Las sospechas de los investigadores apuntan a que los detenidos, 32 mujeres y ocho hombres, formaban parte de una organización que se dedicaba a la adulteración de documentos públicos para la venta de futbolistas al exterior.

Los sospechados de tener pasaportes truchos, jugador por jugador

Diego Buonanotte, Gabriel Milito, Maxi López, Lucas Pusineri, Andrés D’Alessandro, Jesús Dátolo, Augusto Fernández, Gonzalo Bergessio, Fabián Cubero, Gastón Fernández, Juan Pablo Carrizo, Jonatan Bottinelli y Germán Denis, según averiguó Crítica de la Argentina a pesar del secreto de sumario, son sólo algunos de los 150 futbolistas investigados por el juez federal Norberto Oyarbide por el caso de los pasaportes italianos truchos.

La Justicia sospecha que los jugadores y sus representantes sabían que estaban usando documentos falsos para conseguir sus pasaportes, condición que les multiplica sus posibilidades de jugar en algún club de Europa. Hasta anoche ya había 40 detenidos, con amplia mayoría de mujeres: 32. La polémica María Elena Tedaldi, la gestora condenada a prisión en Italia por falsificar el pasaporte de Juan Sebastián Verón en 2000, está entre ellos, según confirmaron a este diario fuentes de Gendarmería.

La lista de futbolistas investigados incluye también a Darío Cvitanich, Lisandro López, Mauro Boselli, Mariano González, Leandro Gioda, Ernesto Farías, Clemente Rodríguez, Pablo Zabaleta, Pablo Piatti, Gabriel Paletta, Diego Colotto, Rodolfo Arruabarrena, Aureliano Torres, Gastón Aguirre, Juan Carlos Menseguez, Juan Manuel Torres, Juan Forlín, Matías Cahais, Ariel Broggi, Maxi Scapparoni, Mariano Armenteros, Jerónimo Barrales, Israel Damonte, Facundo Bonvin, Damián Luna y los entrenadores Miguel Brindisi y Claudio Úbeda.

Oyarbide también investiga la responsabilidad de una decena de representantes, como Fernando Hidalgo, Gustavo Mascardi, Eduardo Gamarnik y Jorge Cyterzspiler. Por ese motivo, las oficinas y casas particulares de muchos de ellos –incluso de futbolistas– fueron allanadas en las últimas horas.

Los representantes consultados por Crítica de la Argentina se negaron a hacer declaraciones sobre el tema, pero aceptaron haber acudido a Tedaldi para tramitar pasaportes de futbolistas. Aseguran que nunca sospecharon que se cometían irregularidades, a pesar de que la gestora ya había sido condenada por el caso Verón. “Ellos te dicen ‘encontramos un antepasado con este nombre, en esta ciudad’ y te tramitan todo. Nosotros no sabemos cómo averiguan ese dato”, dijo a este diario un futbolista.

Las oficinas de una docena de representantes que tramitaron pasaportes a través de Tedaldi fueron allanadas el viernes. “Se encerraron en la oficina seis horas, revisaron papel por papel y se llevaron una computadora. No nos dejaban ni acercarnos; sólo nos llamaban cuando necesitaban revisar algo más”, explicó un representante cuya oficina fue revistada. Un manager que no está sospechado y pidió reserva de identidad comentó: “El que haya vuelto a trabajar con la Tedaldi después de lo que pasó con Verón, tiene que ser muy tonto”.

Que 32 de los 40 detenidos sean mujeres se explica en que, pese a tratarse de un hecho judicial indirectamente ligado al fútbol, la mayoría de las encarceladas son gestoras, abogadas y contadoras. La más conocida de ellas, siempre según fuentes judiciales, es Tedaldi, titular de Ciudadanía Express, la empresa acusada de falsificar documentación en tiempo récord, y que reconoce tener como clientes a 150 futbolistas. Para Oyarbide, todo trámite de ciudadanía italiana realizado a través de Ciudadanía Express es sospechoso.

Como el juez está convencido de que algunos jugadores y representantes sabían que el pasaporte era obtenido de manera ilícita, algunos serán citados a declarar. Los detenidos fueron alojados en la Unidad Especial de Procesos Judiciales de Gendarmería y entre hoy y mañana serán indagados por el juez. En los allanamientos se incautaron matrices y sellos de comunas italianas y del consulado, 60 computadoras, pasaportes, documentos de identidad, dinero y armas de fuego de distinto calibre.

El cónsul italiano en Argentina, Giancarlo Curcio, quien hizo la denuncia que dio inicio a la causa, habló sobre el intento del arquero Juan Pablo Carrizo de obtener la ciudadanía hace doce meses. “El año pasado, presentó documentación, no fue aceptada en Italia, pero ahora está jugando allá como argentino. Esto significará algo, ¿no?”, se preguntó.

Posibles consecuencias: desde perder la ciudadanía hasta la prisión preventiva

La megacausa de los pasaportes falsos puede tener múltiples consecuencias para los jugadores y los clubes involucrados: el mapa de los futbolistas argentinos en Europa cambiaría bruscamente, y muchos de ellos deberían volver a jugar en el país.

Los casos de Darío Cvitanich y Germán Denis resultan paradigmáticos. Hace unas semanas, el ex Banfield fue vendido a Ajax, mientras que el ex Independiente pasó a Napoli. Ambos están dentro de la lista que investiga el juez Oyarbide: si se llega a comprobar que efectivamente sus pasaportes fueron falseados, Denis y Cvitanich perderían su nacionalidad y quedarían ante diferentes escenarios problemáticos: volver al fútbol argentino, seguir en Europa en condición de extracomunitarios, sufrir una suspensión o una sanción económica y hasta quedar condenados a prisión preventiva.

Los antecedentes avalan estas teorías. 1) Gustavo Bartelt fue suspendido un año en Italia; 2) la Justicia francesa condenó a Talleres a resarcir con 2.185.000 dólares a Racing de Estrasburgo por vender a Diego Garay con ciudadanía adulterada; y 3) Muro Navas y Mauricio Pineda fueron condenados a ocho meses de prisión por haber adulterado sus ciudadanías.

La misteriosa mujer que hace milagros en el consulado

Dicen que a los 42 años sigue bella y elegante como siempre. Y que pocos pueden resistirse a la seducción de María Elena Tedaldi. A ella se rindieron los empleados del pueblo italiano Fagnano Castello, donde inició la gestión del pasaporte de Juan Sebastián Verón. Nueve años después, su nombre y sus artes para los trámites exprés volvieron a escena con el escándalo que envuelve al fútbol por la supuesta falsificación de documentos.

“Todos los representantes conocen a la Tedaldi”, dijo a Crítica de la Argentina un empresario que pidió reserva de su nombre. “Siempre que se necesita conseguir un pasaporte ella ofrece sus servicios, que son caros pero rápidos”, agregó, y juró que nunca utilizó las gestiones de la mujer.

La Tedaldi”, así la conocen en el mundo del fútbol por la costumbre italiana de agregar el artículo antes de un apellido. Sus honorarios, los de ciudadanía exprés, varían según el club con el que trabaje. Se estima que cada pasaporte investigado por el juez Oyarbide costó alrededor de 20 mil euros, aunque Lazio aseguró que le pagó 100 mil dólares por la gestión del pasaporte falso de Verón.

Los honorarios eran altos, pero el servicio era eficiente: si por la vía tradicional la ciudadanía se consigue en cuatro años, con la mano de Tedaldi los papeles se firman en un mes.

Durante el caso Verón, María Rosa Navarro de Hofstetter, que trabajó cuatro años para la gestora, declaró ante el fiscal romano Silverio Piro: “Tedaldi tiene timbres del registro civil argentino que le permiten falsificar. Cobra según sea el interesado. Si es de pocos recursos, 2.000 dólares; si es rico, hasta 35.000”.

Tedaldi, que según se informó extraoficialmente quedó detenida después de los allanamientos ordenados por Oyarbide, no es la única gestora que investiga la Justicia. Pero es el hueso más importante: por las oficinas de su gestoría –que están pegadas al Consulado italiano de Buenos Aires– circularon los papeles de muchas figuras del fútbol. Una fuente explicó: “No todos los pasaportes que gestionó fueron falsificados. Pero sospechamos que una gran parte sí”.

Quienes trabajaron con la traductora cuentan que su belleza hace maravillas. Según publicó el diario Gazzetta dello Sport en 2001, Francesco Arena, Ruggero Settimio y Gianfranco Orsomarso, tres empleados de la comuna Fagnano Castello, reconocieron a Tedaldi como la mujer que dos años antes se había acercado hasta la oficina pública haciéndose pasar por una tal Linda Ratti, quien, al borde de la desesperación, buscaba la partida de nacimiento de su supuesto abuelo.

Orsomarso, un joven entonces, contó que, durante una comida que compartió con Tedaldi, ella le prometió un viaje. La seducción hizo efecto: según la Justicia, el empleado, con un sello de la comuna en la mano, dibujó el tatarabuelo que a Verón le faltaba para obtener la ciudadanía. El juez Oyarbide intentará saber ahora si esas mismas mañas las utilizó para obtener los papeles de otros tantos jugadores.

Fuente: Criticadigital