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Pavorosas dudas existenciales

Una pregunta obvia –casi retórica- se puede convertir en un compromiso insalvable si pone en riesgo la buena relación entre el político que debe responder y los detentores del poder que lo están escuchando. Para muchos, la “bajada de línea” partidaria pesa más que el mandato de la sociedad o que la propia identidad política.



¿Tienen en claro nuestros legisladores nacionales cuál es la misión que les ha sido asignada a través de los votos que los ungieron representantes de la sociedad en el Congreso Nacional? La actitud de muchos de ellos deja mucho que desear al respecto, a partir de que sus acciones, el resultado de la gestión y la escasez de proyectos trascendentes no ayudan a generar una valoración favorable.


Pero definitivamente, una sensación de profunda preocupación (sino defraudación) se adueña del observador cuando se encuentra con ciertas expresiones expuestas más para los oídos del poder que para la gente, y hacen temer que los políticos, desde el rol de funcionarios electos, estén perdiendo definitivamente el rumbo de su compromiso.


No menos que esto sugieren las respuestas dadas por una diputada nacional fueguina a la publicación “semanario parlamentario”, una especie de house organ del Congreso Nacional que en oportunidades obra casi como diario íntimo de los legisladores.


La legisladora por el PAUFE Mariel Calchaquí (que renegó de su partido apenas ocupó la banca y se manifestó ferviente aliada del oficialismo nacional, aunque fue votada para un rol opositor) encuentra auténticas dificultades para responder cuando es consultada acerca de cuál sería su opción si tuviera que escoger entre el interés de la provincia de Tierra del Fuego o su obediencia a la disciplina que impone el kirchnerismo desde el poder.


¿Usted apoyaría al Gobierno si tiene una iniciativa contra intereses de Tierra del Fuego?, consulta el entrevistador, planteando una opción que en otras épocas hubiera tenido una respuesta obvia.


Pero en los tiempos que corren, los valores van cambiando para mal de un modo vertiginoso, de tal manera que la respuesta de la atribulada diputada nacional se ahoga en el mar de la ambigüedad, salpicándonos a todos con el barro de la falta de pudor.


“Si bien acompaño el proyecto nacional y popular de Cristina, uno se reserva el derecho de crítica y objetividad desde una posición constructiva”, se limita a advertir la parlamentaria, ungida en su banca por los votos de un puñado de fueguinos y sin apoyo alguno del kirchnerismo (al menos confesable).


Vale hacer notar que estas declaraciones se efectúan en un marco de grave crisis económica para la provincia, agravada por la falta de asistencia del Gobierno nacional, ante el cual a diputada parece no tener intención de presentar reclamo alguno, quizás por no estar esa conducta incluida en los considerandos de la “objetividad de una posición constructiva”:


El siguiente es el texto completo de la entrevista:




– ¿Cómo ve al Congreso en la actualidad?


A pesar de los conflictos que se han planteado en el país, el Parlamento está tomando su verdadero rol, superando los objetivos.


¿Es bueno para la democracia un oficialismo mayoritario?


– La formación de bloques hace un Congreso más transparente y va a superar la conflictividad con una demostración de compromiso y grandeza. Los números responden a una voluntad popular que se expresó en las urnas hace unos meses. Y claro que si se respeta lo que dice las urnas, es bueno para la democracia.


– ¿Los tiempos parlamentarios son largos?


– La verdad que con la sinceridad de una ciudadana común tengo que decir que sí. Los tiempos parlamentarios son largos y no deberíamos legislar para la emergencia o coyuntura. Deberíamos tener leyes que se anticipen a los problemas previendo los conflictos.


– ¿Es un Congreso que corre de atrás?


– No creo que no prevea.


– ¿Es un Parlamento que tiene muchas deudas pendientes?


– Tiene deudas pero no podemos olvidar que en la crisis del 2001 fue quien mantuvo las instituciones de la Nación. En la crisis estuvo en marcha el Congreso y no corrió de atrás.


– Usted apoyaría al Gobierno si tiene una iniciativa contra intereses de Tierra del Fuego.


– Si bien acompaño el proyecto nacional y popular de Cristina, uno se reserva el derecho de crítica y objetividad desde una posición constructiva.


– ¿Se está discutiendo temas que afecten a su provincia?


– En la Comisión de Asuntos Marítimos estamos discutiendo la definición de los límites de la plataforma continental Argentina y esto toca muy de cerca a mi provincia porque Tierra del Fuego todavía no ha definido sus propios límites.


– Con el tema de Malvinas.


– Sí. Siempre es discusión Malvinas y el Continente Antártico con charlas directas con Cancillería, por lo que Malvinas está en la agenda.


– ¿Qué proyectos está trabajando?


– Trabajo en muchos aspectos, no solo para los intereses de mi Provincia. Estoy elaborando una iniciativa sobre la problemática de los propietarios consorcistas que tienen una fuerte vulnerabilidad ante los administradores de consorcio. También presenté un proyecto sobre la regulación de los agentes de viaje.


– Tierra del Fuego es la provincia con mayor obesidad mórbida…


– Pero no solo eso, sino que los obesos sufren mucho más porque la mayoría necesitan asistencia médica fuera del territorio pagando doble el pasaje aéreo por su contextura corporal. Esto se debe cambiar porque los obesos tienen derechos avalados por la Constitución Nacional.




(Fuente: www.parlamentario.com/ Julio El Alí)


(Imagen: prensa diputada Calchaquí)