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En un Citroën viajan desde Ushuaia hacia Alaska

Una pareja de marplatenses lleva casi 90 días en las rutas. El periplo arrancó en la costa y pasó por Ushuaia y Chile. En Mendoza, ya visitaron El Sosneado y la montaña. Sobreviven vendiendo artesanías.

Para Facundo Laiz (28) y su mujer, Loli Navarro (27), “ir y venir garantiza eterno movimiento”. Y es justamente esta idea la que los llevó a concretar el sueño de todo viajero y emprender la aventura de unir de un extremo a otro el continente americano nada menos que en un Citroën en excelentes condiciones. < ?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" />

El joven matrimonio, oriundo de Mar del Plata, que sobrevive vendiendo artesanías, remeras y postales y que incluso cuenta con su propio blog del viaje, hizo escala en Mendoza y le relató al Diario UNO los detalles de la peripecia, que en casi 90 días ya cubrió 12.243 kilómetros.

Luna de miel en una citraca

Cuando en diciembre del 2006 Facu y Loli se casaron, prometieron cumplir el sueño que perseguían desde chicos. Querían recorrer todo el continente y hacerlo rebuscándoselas para sobrevivir en el trayecto.

Así, un año y 11 días después pusieron en condiciones el Citroën que Facundo usaba para sus trabajos como ingeniero agrónomo y se animaron a desafiar caminos desconocidos.

En lo que sería una prolongada luna de miel, la pareja partió desde Mar del Plata “porque teníamos ganas de conocer lugares diferentes”, aseguró Facundo. De allí se dirigió por la costa atlántica hasta Ushuaia, visitando luego el sur de Chile.

Una vez de vuelta en Argentina, se cruzaron con El Calafate, los glaciares y una inquietante ruta que los trajo sin escalas a Mendoza, desde donde emprenderán el nuevo rumbo que los conducirá hacia Alaska, lugar que le dará cierre al periplo.

“Somos dos inconformistas, y para nosotros viajar es en cierta forma un escape y un modo de libertad”, comentó el joven ingeniero, que recorre la ciudad con su mujer.

Aquí, fueron a El Sosneado, Villavicencio y Uspallata, los parajes elegidos por los Laiz para sumar paisajes y experiencias a este inusual trayecto.

“Mendoza es una ciudad muy cálida. Es impresionante cómo se acerca la gente para preguntarte sobre la experiencia”, apuntó el viajero.

Gasoleros

El matrimonio se las rebusca para costear su aventura y apela incluso a la ayuda que algunos amigos le prestan en el camino. “Hacemos artesanías, vendemos remeras y postales. Además, muchas personas nos ofrecen casa y comida”, explicó el marplatense, que asegura que puede vivir con $50 por día.

Las pretensiones de los Laiz no sucumbirán cuando pisen Alaska. “Si por nosotros fuera, de allí tomaríamos otro rumbo. Pero cuando termine este viaje dejaremos la aventura para formar una familia”, aseguró el hombre.

Fuente: www.diariouno.com.ar