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El calentamiento reduce notablemente los glaciares argentinos

Un glaciar de la Antártida usado como parámetro para monitorear la evolución de los hielos ante el impacto del calentamiento global sufrió una fuerte retracción este verano austral, dijo el científico argentino Pedro Skvarca, que realiza las mediciones.

BASE MARAMBIO – Hace más de 20 años, Skvarca comenzó a estudiar los movimientos del glaciar -llamado informalmente Bahía del Diablo- en la isla Vega en la Península Antártica y fue testigo de su progresiva reducción durante la última década.

«Hemos observado una ablación tremenda (respecto del año pasado), lo cual ha sido realmente inusual,» dijo a Reuters Skvarca, jefe de la división de glaciología del Instituto Antártico Argentino, a un costado de las pasarelas que unen las unidades de la base argentina Marambio en la Antártida.

«(El año pasado) tenía una caja con un termómetro al lado de una señal que estaba al ras del hielo y ahora lo encontré medio metro en el aire colgando de un alambre,» agregó.

«Bahía del Diablo» es el único glaciar de la Antártida donde se han realizado formalmente las mediciones en los últimos años.

La Península Antártica se ha calentado más rápidamente que cualquier otro lugar en la Tierra en los últimos 50 años.

Si toda la Antártida se derritiera a lo largo de miles de años, aumentaría el nivel del mar en 57 metros, hundiendo muchas de las mayores ciudades del planeta e islas de baja altura, según Naciones Unidas.

Lo que hace Skvarca es medir la diferencia entre lo que se le agrega a un glaciar, fundamentalmente por nevadas, y lo que se le quita en verano.

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Fuente: Reuters