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Llega la generación de la PlayStation

La victoria de Latvala en Suecia, con 22 años, marca un cambio de tendencia en la especialidad. Dani Sordo aún no ha ganado, pero lleva más podios que el finlandés

Casi tres décadas llevaba imbatido el record de precocidad del Mundial de rallys. Desde que Henri Toivonen ganara el RAC de 1980 con 24 años, nadie había conseguido superar esa marca, hasta que el pasado fin de semana Jari Matti Latvala se impusiera en Suecia con 22 primaveras.

La explicación es simple. Lo de Toivonen fue una rareza para la especialidad. Porque desde que se llega a la edad de conducir obligatoria para participar en rallys hasta que se pasa al Mundial, se suele competir en fórmulas de promoción y campeonatos nacionales. Y una vez en el extranjero, hasta que se adquiere la experiencia y el coche necesario para ganar, también pasan varios años.

Ahora la generación de la PlayStation ha llegado a los rallys, sobre todo desde Finlandia. En el país de los pilotos voladores desde mucho antes de tener carnet ya comienzan a derrapar con coches de desguace sobre los lagos helados. Y, al igual que en el fútbol, hay ojeadores. A los mejores les mandan a las campeonatos escolares de conducción británicos, donde se puede competir desde los 16 años.

Fue el caso de Latvala, y también es el del noruego Andreas Mikkelsen, que el pasado fin de semana acabó quinto en Suecia con 18 años recién cumplidos, convirtiéndose en el piloto que más joven consigue puntos en el campeonato, desbancando a Matthew Wilson, el hijo del patrón de Ford, que lo hizo con 19. Mikkelsen el pasado año ya compitió en varios rallys del Mundial con un Ford Focus WRC con un permiso especial de su gobierno. Nuevos rivales para un Dani Sordo que aún cuenta con 24 años. El cántabro logró su primera victoria en el Nacional con 19 años, un record todavía imbatido. A su edad a Carlos Sainz todavía le faltaban tres años para debutar en el Mundial y Dani ya ha corrido medio centenar de pruebas.

Comparándolo con Latvala, el finés ha competido en 54 rallys y sólo ha subido dos veces al podio, mientras que el cántabro ha competido en diez pruebas menos y ha hecho cajón once veces. Es decir, el español ha mostrado una mayor efectividad en su corta carrera.

Fuente: As