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Malestar de veteranos por arribo de buque inglés

Ex combatientes de Ushuaia expresaron su molestia por la llegada del HMS Endurance a Tierra del Fuego el 26 de enero. La nave es "emblemática de las fuerzas británicas por su participación en el conflicto de Malvinas"

Osvaldo Hilliart, presidente de la Asociación de Veteranos de Guerra de Ushuaia, dijo a Télam que para los ex combatientes «resulta irritante la llegada de este buque».

«Es muy desagradable verlo acá, es un insulto a los veteranos y caídos en la guerra. Si un buque de guerra argentino intentara hacer una parada táctica en las islas Malvinas los ingleses lo hundirían. Y nosotros vamos a rendirle pleitesía», expresó Hilliart.

Según la información que recabaron los veteranos, el Endurance llegará a Ushuaia desde la Antártida y efectuará una escala técnica y logística por cinco días.

Esta será la segunda vez que ingrese a un puerto argentino tras la guerra de Malvinas de 1982, ya que en enero de 2005 también entró al puerto de Ushuaia en el marco de una gran polémica.

En aquella ocasión marinos y ex combatientes nacionales rindieron un homenaje conjunto a los caídos en el conflicto, lo que ahora los veteranos buscan evitar.

Hilliart indicó que gestionarán ante las dos cámaras del Congreso y el Ejecutivo nacional una medida que impida su entrada a puerto. En caso de no lograr ese propósito, organizarán un acto de repudio a su presencia en el país.

Dijo que estos pasos fueron analizados con la Asociación de Veteranos de Río Grande y con la federación que los agrupa: «todos compartimos la misma bronca», resumió.

Señaló que el buque «tuvo una participación activa en Darwin en el traslado de los prisioneros» durante el conflicto armado de 1982.

«Los habitantes de las islas no permiten a los familiares visitar el cementerio de los caídos en Malvinas y los ingleses desoyeron el llamado de las Naciones Unidas para discutir el tema de la soberanía. No tenemos porqué dejar entrar a ese barco acá. Sería un nuevo atropello del imperialismo británico», sostuvo.

La nave es comandada por el capitán de navío Bob Tarrant y lleva a bordo 128 tripulantes. Está afectado a los proyectos científicos que la organización British Antartic Survey cumple en una estación británica de la Antártida, para lo cual lleva dos helicópteros Lynx.

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Fuente: Télam