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Otra vez, robaron la puerta de un auto en Río Grande

Es el tercer caso en menos de un mes, de la insólita modalidad de delito. Esta vez le tocó a un auto de alta gama. Fue en barrio Danés.

Siempre se dijo que en Tierra del Fuego no tiene sentido robar un auto porque no hay forma de llegar lejos con él. Y de hecho, son muy pocos los casos que se han dado y que, además se han resuelto en pocas horas.

Pero como la creatividad de los delincuentes no descansa, parece que alguien imaginó que robar partes de vehículos sí puede ser un buen negocio y un delito difícil de esclarecer.

A los numerosos casos de sustracción de ruedas que se han denunciado se agrega ahora una modalidad difícil de creer: el robo de puertas de vehículos. Ayer martes se denunció el tercer caso en menos de un mes y esta vez le tocó a un auto de alta gama, un Alfa Romeo Giulietta que estaba estacionado frente a un taller mecánico, a la espera de reparación.

El escenario del hurto fue el frente del domicilio de calle Darwin 1430, casi Malvinas, en barrio Danés. Allí se encuentra el  taller mecánico perteneciente a Hugo Darío Neder, quien había recibido el vehículo para reparación y, con tal fin, lo había dejado estacionado en la vereda.

Según declaró el mecánico a la policía, fue entre las 20,00 horas del lunes y las 12,00 del martes, cuando el lugar estuvo sin vigilancia, que autores ignorados violentaron el rodado para alzarse con la puerta delantera derecha, sin sustraer otros elementos.

El vehículo, de alta gama, cuenta con sistema de alarma pero la misma no estaba en condiciones de funcionar ya que se había quitado la batería a los fines de la reparación.

 

Robo “por encargo”

A falta de pistas, los propietarios del Alfa Romeo que sufrió el robo sospechan que podrían haber sido víctimas de un delito por encargo. Que los delincuentes estarían haciéndose de partes de vehículos para talleristas o dueños de automóviles chocados que requieren del repuesto.

Es lo que advierten en las publicaciones hechas por la víctima y sus allegados en las redes sociales, donde piden se les informe de cualquier dato en relación a autos en reparación que pudieran ser “beneficiarios” del botín.

Con todo lo que tiene de insólito, ya el robo de puertas de automotores parece ser una moda que llegó para quedarse en Río Grande. El del Alfa Romero es el tercer caso conocido en menos de un mes. El primero se dio el 12 de noviembre en barrio Camioneros, donde un automóvil Huyndai que se encontraba estacionado sobre calle Sabattini sufrió el despojo de una de sus puertas. Pocos días después, en Chacra II, un Cherry QQ sufría un hurto de similares características.

Es dable suponer que -tal como imaginan los dueños del Alfa Romeo- los autores y sus contratantes (probablemente un experto en chapa y pintura) no pueden andar lejos y que un buen trabajo de Inteligencia de la Policía no debería tardar en dar con ellos.