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La expresidenta se presentó a indagatoria ante el Juez Bonadío

Cristina Kirchner cuestionó al magistrado y aseguró que vive de su pensión como expresidenta.

La ex presidenta de la Nación Cristina Fernández de Kirchner se presentó hoy en los tribunales federales de Comodoro Py en Buenos Aires para prestarse a declaración indagatoria en la causa que se instruye por negociados con el dólar a futuro.

Fernández se negó a responder preguntas y presentó un escrito en el que sostiene que el juez federal claudio bonadio le tiene «aversión política», poco antes de recusarlo. Después, les habló a los militantes que la acompañaron hasta el juzgado y se comparó con Hipólito Yrigoyen y Eva Perón.

La audiencia comenzó minutos después de las 10 en el despacho de una secretaria de Bonadio en el cuarto piso de los Tribunales y al principio estuvieron presentes el abogado de Kirchner, Carlos Beraldi y el fiscal Eduardo Taiano.

La ex presidenta pidió la presencia del juez Bonadio y se le respondió que asistiría si ella aceptaba declarar.

Bonadio ingresó al despacho cuando Cristina comenzó una exposición oral, saludó en general a todos los presentes y se ubicó detrás de la ex Presidenta, quien no lo saludó ni miró, contaron fuentes presentes en la audiencia, que se desarrolló en un clima tenso.

El juez tiene «una manifiesta aversión política hacia la suscripta que ha sido expresada públicamente cuando manifestó que tenía opiniones privadas sobre mi que se las reservaba, lo cual además de otras actitudes y otras intervenciones lo hacen manifiestamente arbitrario, parcial, orientado políticamente», arrancó Kirchner según el acta de la indagatoria a la que accedió Télam.

«Contestar preguntas no haría más que convalidar su manifiesta arbitrariedad, ilegalidad e incompetencia», respondió sobre su negativa a responder y en referencia a Bonadio.

La acusación «no tiene el menor asidero jurídico y técnico cosa que no me extraña dada la manifiesta incompetencia técnica de su señoría, como así también la manifiesta aversión política que tiene sobre la suscripta», dijo.

Antes de retirarse revisó el acta, pidió agregar que su apellido de casada era Kirchner, algo que se había omitido y efectuó otras correcciones.

En el juzgado, Fernández de Kirchner dijo vivir de su pensión como ex presidenta y «viuda de un ex presidente» y que consideraba que sus condiciones de vida era normales y sus ingresos «suficientes para cubrir sus necesidades básicas», según el acta.

Antes de hablar, a la ex presidenta se le leyó la acusación en su contra por la venta de dólar futuro por parte del Banco Central e interrumpió cuando la secretaria llegó a los cargos que Kirchner vinculó al delito de asociación ilícita.

La indagada dijo a la secretaria de Bonadio que esos cargos que se le leían se vinculaban a una asociación ilícita, que ella los sabía porque además de «ex presidenta, era abogada».

«De la acusación por asociación ilícita que se me ha leído la única organización ilícita en que he participado es en la del Poder Ejecutivo Nacional en mi carácter de titular en dos oportunidades», agregó entonces en su exposición.

Y recordó que llegó a esos cargos «con el 46 y 54 por ciento de los votos respectivamente además de ser afiliada al Partido Justicialista».

La declaración duró menos de una hora, se interrumpió sólo cuando Cristina pidió ir un momento al baño y concluyó cuando ella entregó un escrito de descargo y otro en el que recusó a Bonadio.

 

(Télam)

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